Por: Arturo Abiaca / Licenciatura JRF

La décima novillada de la temporada chica en la Monumental Plaza México concluyó sin triunfador. La mala suerte con la muleta y espada de los alternantes, se conjuntó con el poco instinto de los astados de la ganadería de Xajai que no ayudaron mucho a las faenas.

Ángel Espinoza fue el novillero de la tarde que, en momentos, arrebato aplausos del tendido y en otros los abucheos más grandes. “Platerito”, como también es conocido, tuvo en el quinto toro su oportunidad de triunfo, pero su poca creatividad con la muletilla y mala fortuna con la espada provocaron un fuerte reproche del público. El astado de nombre “Concho” de 406 kg mostró bastante bravura en todos los tercios de la lidia. Su potencia ante el picador y la embestida con el capote y banderillas hicieron pensar que la faena sería en grande.

Ángel lució el primer tercio bien con el capote con grandes pases de zapopinas, después, él mismo puso los pares de banderillas, en las cuales, también sufrió un percance al brincar en el burladero para salvarse de una embestida, pero el último tercio con la muleta le quedó grande y los pases no fueron los adecuados para manejar a un toro que mostró mucho, al igual que su mala suerte con la espada.

Gonzalo Caballero fue el primero en aparecer en el ruedo y en su presentación logró arrebatar aplausos del tendido con su primer toro de la tarde llamado “Bucio” de 438 kg, que mostró algunas embestidas que lucieron, después de los pases de derecha del novillero español. Su buen trato con la muleta y los pases lentos hicieron pensar que se llevaría la primera oreja, pero su estocada no convenció al juez que fue presionado por el público que mostró algunos pañuelos blancos.

Después, con su segundo toro, el europeo no logró hacer mucho, además de que la gente le reprochó lidiar a un toro que para ellos no estaba en buena presentación para una faena. Con el disgusto, regaló un astado más, pero de igual manera, la poca bravura del animal no le ayudó al joven.

El tercer novillero fue Pepe Zavala quien pasó sin pena ni gloria por el coloso de la colonia Noche Buena. Tanto con su primer toro como con el segundo, los pases fueron de poco lucimiento ante unos astados con pocas condiciones de lidias, además de que sufrían de problemas en las patas al tener varias caídas durante la faena.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.