Por: Bernardo de la Torre / Licenciatura JRF
En Barcelona 1992 todo cambió para el básquetbol olímpico. Dejó de ser un deporte amateur, para volverse un espectáculo muy esperado. Por primera vez el COI permitió que jugadores de NBA compitieran como atletas olímpicos. El resultado fue la quinteta más arrolladora que se haya visto en los Juegos: el Dream Team.A pesar de la majestuosa inauguración que Barcelona le dio al mundo, estos Juegos permanecían bajo el velo de la polémica. Varios atletas de la antigua Yugoslavia desfilaron sin bandera ni himno y sabiendo que su hogar estaba devastado por la guerra. Además Sudáfrica fue expulsado de la justa por el régimen segregacionista del Apartheid.
Este evento necesitaba magia para hacer olvidar la situación mundial y darles alegría a los aficionados. Esa magia vino desde los Estados Unidos. Un equipo profesional de baloncesto iría por una medalla de España. Para dirigir y reclutar este equipo de estrellas el encargado fue Chuck Daly, coach bicampeón con los Detroit Pistons.
El primer bombazo de Daly fue elegir a Magic Johnson, estrella de los Lakers. Y el propio Johnson convenció a Larry Bird, leyenda de los Boston Celtics y en vías del retiro, para jugar con el equipo. Y finalmente llegó la pieza maestra, Michael Jordan terminó aceptando por la presión de la marca Nike y por la inclusión de su compañero alero en Chicago: Scottie Pippen.
El resto del Dream Team fue el siguiente: Chris Mullin (alero-Golden State), Clyde Drexler (escolta-Portland), John Stockton (base-Utah), Christian Laettner (pívot- Universidad de Duke), Patrick Ewing (pívot- New York Knicks), David Robinson (pívot-San Antonio), Karl Malone (ala/pívot- Utah) y Charles Barkley (ala/pívot- Phoenix).
El talentoso equipo aplastó a Angola 116-48, una muestra de lo que ese equipo era capaz de hacer. La aplanadora estadounidense siguió destrozando rivales en la duela, como Croacia (103-70), Alemania (111-68), Brasil (127-83) y los anfitriones 122-81. La gente estaba maravillada, ya no apostaban por quien ganaría sino por cuanto Estados Unidos lo haría.
Luego del triunfo 115-77 ante Puerto Rico en cuartos vinieron las críticas. No era por su juego sino por su actitud, había egocentrismo entre los partidarios de Jordan contra los de Magic. No dormían en la Villa Olímpica, sino en un lujoso hotel. Y los entrenamientos eran auténticas batallas por ser el centro de atención.
En semifinales chocaron contra su rival más complejo, Lituania. Los ex soviéticos se habían vuelto poderosos en el deporte luego de la división de la URSS. Pero nada paraba a esos hombres, vencieron sin contratiempos 127-76. A la postre los lituanos se llevaron el bronce ante Rusia. Solo un equipo se interponía entre la historia y ellos, los croatas.
Luego de cerrar un parcial 25-23 a favor de Estados Unidos, parecía que es juego no sería un día de campo como los demás. A pesar de los embates croatas el Dream Team se levantó y ganó el oro 117-85. Fue un equipo de leyenda. Todos sus juegos por encima de los 100 puntos y ningún tiempo muerto pedido por su entrenador. “Es que no tengo nada para reprocharles”, se justificó Daly.
En Barcelona 1992 la magia se volvió real, esos jugadores deslumbraron al mundo y trajeron emoción a unos Juegos que lo necesitaban. Jordan y compañía pusieron el ejemplo, de que el básquetbol además de encarar el espíritu olímpico puede ser un espectáculo glorioso. Fueron dos semanas de básquetbol inolvidable.
Fuente: http://www.elgrafico.com.ar/2013/10/24/C-4960-dream-team-estados-unidos-en-barcelona-1992.php
http://www.todobasketball.com/equipos/dream-team.php
http://www.marca.com/2010/08/17/baloncesto/nba/1282047841.html


Deja un comentario