Por: Juan Manuel Hernández / Licenciatura JRF
El desgaste de Andy Murray puede ser detonante para que no se lleve el título de Roland Garros. El escocés ha demostrado que sabe venir de abajo, puesto que se ha ido a cinco sets en sus dos encuentros, pero a la vez ha sembrado dudas. De seguir así, la condición física del británico va a acabar con él mismo.
En tan sólo dos partidos, Andy Murray ha jugado los mismos sets que disputó para ganar el Masters 1000 de Roma y dos “games” más. Esto quiere decir que el escocés se ha desgastado demasiado, ya que todavía no comienzan los encuentros complicados como contra Kei Nishikori, Stan Wawrinka, Milos Raonic, entre otros que conforman su cuadro. Además, al ser un Grand Slam la exigencia debe ser mayor, y para las instancias finales se puede quedar sin combustible, si es que no pierde desde antes.
El cansancio en el tenis es un gran factor, tal es el caso de Novak Djokovic. El año pasado en Roland Garros esto le cobró factura al serbio. Al derrotar a Rafael Nadal en un duelo intenso y después vencer a Murray en cinco sets, este llegó agotado frente a Wawrinka que terminó por aprovechar la situación. Asimismo, es una verdad que en este torneo los que obtienen la victoria son los que más aguantan debido a la superficie, así que cada set y cada juego son cruciales para llegar fresco o cansado para el siguiente compromiso.
Por otro lado, el británico había dejado un buen sabor de boca con sus actuaciones en los últimos dos Masters 1000. Acompañado de un gran servicio logró llegar al partido por el campeonato en dichos abiertos, pero la duda la ha sembrado en Francia donde su saque se ha mostrado por ratos. Si bien, este ha aparecido para salvarlo y ganar los últimos dos parciales, demostró que su saque es bipolar.
Al tratarse de las primeras rondas los cuestionamientos sobre su nivel son enormes, puesto que lleva más de siete horas de juego. Su primer rival fue Radek Stepanek, quien a pesar de estar en el top 30, sus 37 años de edad pesan especialmente en un Grand Slam. Mientras que su segundo compromiso fue frente a Mathias Bourgue, con el cual al ser el número 164 del mundo podía enderezar su camino, sin embargo, hizo todo lo contrario.
A pesar de que Murray ha dejado en claro que se puede reponer de cualquier desventaja, también se ha visto muy vulnerable y si quiere aspirar al título debe evitar alargar tanto sus encuentros.


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