
Por: Oswaldo Reyes
Con gran actuación Stuttgart se impone al Hamburgo con un gran marcador de 3-0 ante un equipo débil como lo es el Hamburgo.
Stuttgart, la ciudad donde nació el automóvil Mercedes Benz presenció cómo en una serie
de dos partidos el equipo local peleó por la estadía en Bundesliga, donde ambos equipos
entraron al terreno de juego.
Y de repente se levantó por los cielos una humadera de color azul, los fanáticos
hamburgueses estaban presentes y hacían sentir su presencia.
Pero claro el estadio Mercedes Benz no está en Hamburgo, la marea roja no tardó en
competir con los hinchas contrarios. El estadio estaba volcado alentando a sus equipos, pero un gol tempranero de Konstantinos Mavropanos silenció por completo una sección del estadio.
No habían pasado ni los primeros 60 segundos del encuentro cuando las esperanzas de
“Los pantalones rojos” se comenzaban a extinguir, esa fumarola azul se comenzó a esfumar
y el humo de los locales se expandió por todo el estadio y jamás se apagó, los 93 minutos
de partido, los ultras de “Los Suabos” vieron cómo su equipo atacó la portería rival.
El francés Serhou Guirassy estaba disputando su primer partido cuando una oportunidad de
oro se le presentó cuando al minuto 26 marcaron un penalti a su favor, colocó el balón, respiro y falló, por un momento Guirassy se convirtió en el enemigo, pues había dejado ir una ventaja de 2 a 0 en casa.
Pero como un ángel guardián; Josha Vagnoman llegó para ampliar la ventaja y como si de
una historia de redención se tratara Guirassy a los tres minutos del segundo, cabeceó y
marcó el tercero. Así cerrando el marcador del partido de ida y así dejando una amplia ventaja de tres goles que dan calma a “Los Rojos”.

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