
Por: André Navarro
El HEAT DA LA SORPRESA Y LE ARREBATA LA VICTORIA A DENVER EN SU CASA
Un Ball Arena con 21 mil almas, un saxofón afinado y 5280 pies a nivel del mar, con todo a favor los Denver Nuggets, 9-0 en casa en todos los playoffs, ningún equipo los venció en Denver. El juego 2 llegó y Miami Heat encendió la pelota en el Ball arena, venciendo 111-108 a los Nuggets de Denver, un último cuarto donde Denver pudo empatarlo, pero todo
quedó en un pudo.
Denver, una ciudad donde presumen su altura a nivel del mar, para asustar a los equipos visitantes, tatuado en cualquier esquina del estadio, desde en la línea de los tiros libres hasta en una pared. Pareciera que la altura a nivel del mar sea un factor importante para Denver, ya que iban invictos en su casa en todos los playoffs.
Erik Spoelstra, el entrenador de Miami, en la conferencia de prensa del primer juego, declaró : “Hay que hacer las cosas con mucha más intención y mucho más ritmo”. En el segundo juego lo hicieron a la perfección, fueron más ofensivos y se nota en los viajes a la línea de los suspiros. En el primer partido solo fueron dos veces y en el juego dos anotaron 18 puntos de 24 posibles. En el primer cuarto Miami obtuvo su ventaja más larga del partido, de 11 puntos, esto fue gracias al inicio mediocre de los Nuggets, sin claridad las instrucciones dadas por el entrenador Mike Malone.
Un segundo cuarto donde Denver dio un cambio drástico, se defendió bien y al robar la pelota, las transiciones daban puntos vitales para la quinteta de Denver. Miami se veía mal anímicamente, al igual que la mirada vacía de Tyler Herro, jugador lesionado del Heat. En los últimos minutos, Denver regaló muchos puntos y Miami se acercó a 7 puntos antes de
dirigirse a los vestidores.
Nikola Jokic con 11 puntos en el tercer periodo mantenía la llama de Miami entre
encendida, a 8 puntos de Denver y todavía faltaba otro cuarto. Un último cuarto donde Denver no encontraba su poderío de los tres primeros periodos, la mascota Rocky hacía mejor labor ofensivo que todo el equipo.
En los últimos instantes Denver tuvo el empate de las manos de Jamal Murray y así perder su invicto en casa por el caballo negro de Miami Heat. Nikola Jokić, terminó con 41 puntos pero no fue suficiente.
En cambio, Duncan Robinson, registró 10 puntos en el último cuarto, los cuales fueron fundamentales para empatar la serie e irse a Miami con la llama más viva que nunca. El miércoles se jugará el tercer juego, donde los de Florida buscarán incendiar las posibilidades de los Nuggets.

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