
Por: Patricio Palomera
En un partido complicado e incómodo para ambos equipos, el América logró derrotar 1-0 a Chicago Fire.
El color de la suerte es amarillo. Y es que el América pasó a la siguiente ronda, sin una idea clara de cómo lo hicieron. Cuando el joga bonito no funcionó, la suerte apareció para sacar del pozo a los azulcremas.
La potencia ofensiva del América chocó con el muro defensivo que plantó Chicago en el fondo de su área. Las buenas actuaciones de la defensa estadounidense, mantuvieron el marcador dormido hasta el minuto 64.
Durante 30 minutos, los azulcremas atacaron desesperadamente buscando el gol, pero ni Julián Quiñones, ni Alejandro Zendejas ni nadie pudieron dañar el arco de Chris Brady.
Fue hasta el 34′ que de los pies de Xherdan Shaquiri, llegó la primera ocasión de gol para Chicago. Pero el tiro se fue desviado.
Julián Quiñones encontró un pase de gol unos minutos más tarde, pero la desesperación por anotar lo hicieron estar en fuera de juego al momento del pase.
Chicago se reconvirtió en el segundo tiempo, durante un tiempo abandonaron la fortaleza y se lanzaron al ataque con ansias de abrir la lata, pero América mostró en menor medida, que también saben defenderse.
La presión apabullante de los azulcremas y la defensa férrea de La Máquina Roja obligó a que el partido se definiera por un único error.
El milagro vino en dos partes: al 61′ Kacper Przybylko tuvo en sus pies el pase a los octavos, pero falló estrepitosamente frente a la portería de Ángel Malagón. Al minuto 64 un centro envenenado por parte de Leo Súarez terminó dentro de la portería debido al desvío de Gastón Giménez.
Después de abandonarlos hace unos días, el destino nuevamente le sonrió a las Águilas, quienes ya emprenden vuelo hacia su siguiente partido.
El siguiente partido del América será el Martes 8 de agosto contra Nashville por los octavos de final de la Leagues Cup.
📸: Club América

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