Por: Adair Valdez/

Sábado por la noche y los de C.U parecían locales en el majestuoso Estadio Azteca

La afición de los Pumas llenó la parte superior del lado derecho, no había espacio para nadie, todos de pie y alentando a su equipo desde minutos antes de que el árbitro diera inicio del juego.La hinchada retumbaba el recinto con el característico “ GOYA “. no hubo momento que se quedaran en silencio y aunque en la liga están prohibidas las barras visitantes había niños, mujeres y hasta personas de la tercera edad cantando y saltando de alegría por presenciar el clásico capitalino.

Las Águilas querían hacer pesar su casa y mientras corrían los minutos y los aficionados azulcremas atestaban el estadio, la monumental llegaba minutos después del comienzo y como es costumbre con bombos y banderas ponían ambiente desde las cabeceras. Al minuto 10 Henry “ La Bomba” Martin clavaba el primero pero minutos después fue anulado gracias al VAR, esto parecía gasolina para la gente del pedregal y explotaron de emoción al ver la decisión del central.

Para muchos este partido es común y corriente incluso algunos integrantes de la Monu afirman que no es un clásico y que los universitarios no son un equipo grande, mismos que calentaron el partido poniendo carteles con la leyenda “No es un Clásico”. Pero ya en la tribuna es todo lo contrario, el partido parecía una guerra de porras, cuando se entonaba el “Vamos America” inmediatamente respondían con el “Goya” y viceversa.

La gente tiene a sus favoritos y eso se hacía notar cada que César “Chino” Huerta tocaba el balón. El partido se calentaba y al minuto 60 Igor era amonestado después de la entrada al nuevo ídolo puma, las gradas retumbaban, las luces de los celulares se prendían, caían envases por todos lados y empezaron a entonar “ Las gallinas son así “ Los policías hicieron una valla para que el encuentro no se les saliera de las manos y la euforia no pasará a mayores.

El partido se volvió de ida y vuelta y al minuto 76 una vez más el árbitro tuvo que recurrir al VAR para confirmar un penal el cual anotó Jonathan Rodríguez. Para la afición auriazul solo había una esperanza al parecer el Turco Mohamed los escuchó y mandó a la cancha al comandante Dinenno.

Lo que comenzaba con fiesta y carnaval terminaba con los rostros cabizbajos, cada vez se escuchaba menos el “ cómo no te voy a querer”,se agregaban 7 minutos y cada vez se les iba la esperanza a los universitarios, la gente no lo podía creer y el America se llevaba el clásico una vez más.

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