Por: Fernando Luján//
Octagón y El Hijo de Octagón volvieron a luchar juntos después de seis meses. Blue Panther y Dark Panther fueron sus rivales

La dinastía Octagón se enfrentó en la lucha estelar a dos de tres caídas sin límite de tiempo a la dinastía Panther este martes en la Arena México. El enfrentamiento de dos históricos de la lucha libre mexicana y sus respectivos hijos, terminó en un empate luego de que los dos veteranos guerreros terminaron con doble toque de espaldas tras el conteo del referí en la tercera caída.
«El Maestro Lagunero» cumplió 45 años como luchador profesional este 20 de octubre. Esa máscara azul que lo caracterizó por décadas se ha inmortalizado. La dinastía Octagón regresó a luchar en pareja, luego de la lesión que sufrió El Hijo de Octagón, la cual lo mantuvo seis meses fuera.

En una noche lluviosa, el público enardecido coreó el nombre de Octagón, pero la respuesta vino por parte de los fanáticos de Blue Panther al gritar su nombre a todo pulmón. Las gradas estaban divididas.
Una lucha a ras de lona se desarrolló en los primeros minutos entre las 12 cuerdas: muestra de calidad y experiencia que han acumulado «El ídolo de los niños» y Blue Panther tras el pasar de los años. Sus pupilos, con esa agilidad que les otorga la juventud, volaron desde la tercer cuerda en diversas ocasiones: estrellaron sus portentosos cuerpos uno sobre el otro y viceversa.

La primera caída fue para la dinastía Octagón: tras un par de llaves bien aplicadas, obtuvieron la rendición de sus contrincantes.
La segunda caída se la llevaron los de azul y negro: Blue Panther logró el conteo del referí tras dominar a El Hijo de Octagón mientras que Dark Panther hizo lo propio con Octagón por la vía de la rendición.
La tercera caída la protagonizaron los maestros de la lucha al rendir sobre la lona a los más jóvenes de las dinastías: Blue Panther sobre El Hijo de Octagón y Octagón sobre Dark Panther para quedar ellos como los responsables de definir el enfrentamiento, que al final, resultó en el empate.

La imágen de la noche fue el reconocimiento que se otorgaron ambas dinastías al finalizar la lucha: enfilados sobre el cuadrilátero se levantaron las manos todos juntos mientras el público no paraba de aplaudir como muestra de agradecimiento por tal espectáculo.

El Hijo de Octagón resaltó lo especial que es poder luchar junto a su padre y poder abrazarlo al finalizar una lucha: «Me siento muy orgulloso y muy contento de poder dar un abrazo a mi padre. Nos dedicamos a lo mismo, trabajamos juntos, créeme que para mí es algo muy valioso. Sabemos que no todos los Juniors (hijos de) tienen el privilegio de hacerlo».

Por último, Octagón señaló el respeto que guarda por la dinastía Panther: «Tienen todos mis respetos, «El Maestro Lagunero» y su servidor, hemos sido compañeros y hoy que fuimos rivales, el empate fue justo».

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