Por: Diego Salgado//
Los Bengals de Cincinnati y Joe Burrow renacen y con cuatro victorias consecutivas levantan la mano una vez más como candidatos al Vince Lombardi. Con este resultado pone en triple empate su división con un récord de 5-3.

Dos touchdowns en nueve minutos del primer cuarto. Así arrancó el esperado partido entre los Bills de Buffalo y los Bengals de Cincinnati. Parecía que se presentaría un recital en ataque de ambos conjuntos; sin embargo, las unidades defensivas no querían ser plato de segunda mesa en el Prime Time.
Resiliencia, sin más. Joe Burrow volvió a su mejor nivel después de jugar lesionado las primeras cuatro semanas de la temporada. El lanzador se mostró con total confianza, a veces incluso trasmitía exagerada relajación ante la presión de de Buffalo, y aún así, todo le salió perfecto. Justo como tenía acostumbrado a todo el entorno de Cincinnati. Terminó con 31/44 pases completos para 348 yardas y dos pases de anotación.

El que pega primero pega dos veces, y el ‘9’ lo entendió perfectamente. Los locales se adelantaron 7-0 en el primer periodo, y desde ahí, se dedicó a sobrellevar la ventaja para nunca verse por debajo en la pizarra. Y así lo consiguió, los Bengals se llevaron el triunfo en el Paycor Stadium, 24-18.
Tan buen inicio tuvo el quarterback de Cincinnati, que en el primera mitad daba la sensación que la ofensiva podría perder 10, 20 o hasta 30 yardas de ventaja, y aún así Burrow conseguiría el primero y diez. Opacó por completo a su rival de posición, Josh Allen.

No obstante, en el segundo tiempo la intención de ofender de los Bengals se vió mermada por un gran trabajo defensivo de Buffalo, ya que se jugaron dos veces una cuarta oportunidad y en ambas fallaron, incluso, sólo consiguieron tres puntos en esta mitad, viéndose superados por los 11 de los Bills. Sin importar esto, les alcanzó para ganar gracias a la excelente actuación de los primeros dos cuartos.
Tristemente para la defensa de la visita, el ataque no acompañó del todo. Las esperanzas de los Bills se esfumaron de a poco en el último cuarto debido a un fumble cerca de zona roja cuando tenían una gran oportunidad de apretar el partido. Sin duda fue un balde de agua fría para los aficionados del equipo visitante.
No fue hasta que quedaban cuatro minutos de partido que Josh Allen pudo encontrar a su mejor aliado; Stefon Diggs, con un pase de 17 yardas para que anotara un touchdown, seguido de una conversión de dos puntos, y conseguir apocopar la desventaja a seis unidades. Aunque para su desgracia, los Bengals supieron manejar el reloj de juego, y el marcador no se movió más.

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