Por: Douglas Sierra//
Los Eagles de Filadelfia se llevan el duelo divisional ante unos Cowboys de Dallas que llevaron el encuentro al límite, con esto Jalen Hurts y compañía lideran la división del Este y la conferencia Nacional con un récord de 8-1.

Los Cowboys de Dallas se quedaron a media yarda de la victoria, y Dak Prescott lo supo perfectamente. La profunda decepción se apoderó de su semblante tras el silbatazo final, ya que las 374 yardas que recorrió en sus pases, así como los tres lanzamientos de anotación que sumó, resultaron insuficientes para dar la sexta victoria de la temporada al equipo de Texas.
Los dirigidos por Mike McCarthy remontaron la desventaja inicial de siete puntos contra los Eagles de Filadelfia, e incluso los rebasaron por la misma cantidad en el comienzo del segundo cuarto, pero Jalen Hurts comandó a los locales para retomar la superioridad hasta llegar al tramo final del cotejo con un marcador de 28-17.

En ese lapso, el mariscal nacido en Houston, pese a superar las molestias de rodilla que presentó y concretar dos pases de touchdown, suspiró porque ya no encontraba a los que fueron sus receptores de confianza durante el compromiso en el Lincoln Financial Field: A. J. Brown y DeVonta Smith. La fe en obtener la victoria se respiraba en el banquillo de Dallas y, simultáneamente, la responsabilidad en Prescott aumentaba para liderar a sus compañeros rumbo al triunfo.
Faltaban 10 minutos, y en un cuarto intento de los Cowboys para cambiar el tablero, Luke Schoonmaker capturó el ovoide en los límites de la zona de anotación, hecho que ilusionó a la afición del equipo cinco veces campeón de la NFL. En primera instancia, el silbante falló a favor de los visitantes, pero los Eagles reclamaron la revisión de la jugada. Entonces, se detectó que la rodilla del receptor hizo contacto con el césped media yarda fuera del área mencionada. El touchdown se anuló.
No se quedaron de brazos cruzados porque, minutos después, Prescott lanzó hacia Jalen Tolbert y finalmente consiguió que la escuadra vestida de blanco amagara con derrotar a domicilio a “The Birds”. Aunado a la prisa que sintió McCarthy por revertir la inferioridad en el marcador, mientras el reloj se agotaba dramáticamente, ordenó a sus pupilos a ir por los dos puntos; el gol de campo no bastaba, por ello, los Cowboys apostaron a concluir otra jugada de anotación.

El quarterback de 30 años de edad completó una carrera por el costado derecho y detonó los gritos de las gradas. Finalmente, la apuesta no tuvo éxito. La repetición delató que su pie salió del campo igualmente por media yarda, por lo que se frustró una nueva suma de Dallas. La ambición fue contraproducente; también se quedaron sin el punto adicional de la patada.
El 27-23 hacía ver que no todo estaba perdido y un touchdown separaba al “America’s Team” del triunfo. Lo intentó tanto que el destino los puso por última vez cerca de la zona contraria. Allí, el lanzador de los Cowboys fue derribado, sin la protección adecuada de su defensa, y los Cowboys se alejaban paulatinamente de la anotación, por ende, de la victoria. Perdían yardas por infracciones ansiosas, y así Filadelfia consagró su novena victoria. La mirada perdida de Prescott apuntaba hacia los centímetros que le impidieron ganar.

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