Por: Daira Arroyo//
El Chelsea goleo 4-1 a domicilio a un Tottenham que tras dos expulsiones y dos goles anulados no lograron sobreponerse. Con este resultado los Spurs también pierden el liderato quedándose en segundo lugar con 25 puntos.

El invicto del Tottenham llegó a su fin después de una tremenda goleada en el Tottenham Hotspur Stadium protagonizada por un ‘hat trick’ de Nicolas Jackson. El juego se vio afectado por la falta de concentración por parte de los locales, donde al quedarse con 9 jugadores, no supieron crear una estrategia contundente que los ayudara a mantenerse vivos en el partido.
Dejan Kulusevski abrió tempranamente el marcador para los de casa, tras un remate desviado por parte de la defensa visitante. Esto parecía que sería el inicio de un dominio total de su equipo, pero la realidad fue totalmente otra pues terminó por ser el único gol que sumarían a su favor.

A los 55 minutos del partido, ‘The Spurs’ ya contaba con dos jugadores menos: Destiny Udogie por una doble amarilla y Cristian Romero, que tras una fuerte entrada a su compatriota Enzo Fernández en el área, no sólo provocó su expulsión, sino también un penal con el que Cole Palmer empató momentáneamente el marcador.
Ange Pestecoglou no quiso encerrarse y defender su propia área pese a la inferioridad numérica, por el contrario, quiso mantener una alta línea defensiva para buscar el ‘offside’ rival, estrategia que le funcionó por momentos y gracias a la actuación del portero Guglielmo Vicario; sin embargo, luego de diversas llegadas terminó por fallar y cavar su propia tumba.

La estrella de la noche, Nicolas Jackson, hizo su primer tanto al 37′, el cual sería anulado por fuera de juego previo. Pero al 75’ hizo efectivo su remate para darle la vuelta al partido, lo que después significó el inicio del fin para sus rivales, pues con dos goles más en los 9 minutos de agregado cerró la victoria para los suyos.
Aún cuando eran 9 vs 11, el cuadro azul no convenció en lo absoluto, pues fue un caos total al defender balones parados, lo cual parecía aprovechar el Tottenham que le ganaba fácilmente las espaldas pero sin concretar las jugadas. El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino terminó por golear al líder y quitarle su invicto, pero dejó mucho a desear.
La locura de este encuentro trajo consigo un total de cinco goles anulados (dos para Tottenham y tres para Chelsea), 10 tarjetas amarillas, 21 minutos agregados al tiempo regular, además de 9 revisiones de VAR. Sin duda, todo un espectáculo, donde la afición local no dejó nunca de alentar y pudieron presenciar el mejor partido del año de la Premier League.

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