Por: Douglas Sierra
Con un solitario gol de Jesús Angulo, los Tigres derrotaron a los Pumas y cada vez están más cerca de lograr el bicampeonato.

El primer duelo entre felinos tuvo una garra más letal. El filo de los Pumas fue insuficiente para desgarrar a los campeones del fútbol, pese a que los puso contra las cuerdas en varios momentos del encuentro en Ciudad Universitaria.
El equipo auriazul imprimió un ímpetu que, inicialmente, intimidó las salidas de balón de los Tigres, que entre pases apresurados de Nahuel Guzmán, Samir Caetano y Guido Pizarro, denotaban pánico. Por ello, recurrían al pelotazo para evitar la pérdida.

Era sumamente difícil ignorar que había 44 mil aficionados que entonaban el “¡Goya!” para imponerse ante los universitarios de Nuevo León. Cada duelo aéreo y terrestre era ganado por los locales, y allí mostraron que sus garras tenían condiciones para herirlos.
No obstante, el gran problema para Antonio Mohamed es que su equipo no fue capaz de traducir esa superioridad energética en goles. Fue entonces que Julio González comenzó a intervenir como esa piel que protegía y resistía los ataques.

Resultó insostenible una vez que Santiago Trigos terminó expulsado tras una fuerte entrada sobre el rival. Sebastián Córdova y Diego Lainez comenzaban a encontrarse constantemente en el sector izquierdo, y posterior al centro, siempre había un tigre listo para cazar el rebote.
Mohamed tuvo que ajustar para prevenirse de la inferioridad, cuyo fin fue frustrado cuando Jesús Angulo puso el balón en el fondo de las redes mediante un disparo desde la frontal del área. Esto, por un momento, desarticuló la armonía con la que la afición se manifestó casi todo el cotejo y finalmente se escuchó la porra visitante, que apenas llenó una esquina del estadio.

Los Pumas sabían que la novela debía tener un desenlace más dramático e, impulsados por un recinto que juntó y alineó tanto gritos como saltos en las gradas para buscar del empate, consiguieron llegar a la portería del “Patón” un par de veces más, aunque finalmente no se dio el ansiado grito de gol. Los Tigres sacaron ventaja por la mínima a domicilio.
No obstante, la Liguilla del presente torneo ha evidenciado que la fuerza del optimismo auriazul no permite que el ánimo del plantel decaiga. El enérgico “Como no te voy a querer” es tan incondicional que pretende generar un nuevo milagro en “El Volcán”.


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