Por: Douglas Sierra

El Girona se confirma como un rival a vencer y esta vez da un golpe de autoridad luego de derrotar como visitante 4-2 al Barcelona. Con esta victoria llegan a 41 unidades en 16 jornadas, lo que les vale para liderar la liga española y así alejarse del segundo lugar, el Real Madrid (39 puntos).

📸: GironaFC

El Barcelona es un gladiador que quiere arrasar en la guerra sin escudo. Tiene la espada, la habilidad y la fuerza para hacer bastante daño; el gran problema es que aún no halla la fórmula para defenderse con solidez. Simultáneamente, su vecino, el Girona, es capaz de mostrar mayor equilibrio con una investidura más modesta.

Y justamente, el líder de la liga española mostró que, al margen del talento individual que hay en las plantillas, si los futbolistas no pueden fluir conjuntamente, lo anterior termina por ser sólo una simple característica. No se requiere aglutinar estrellas para configurar un equipo sobresaliente.

📸: @LaLiga

Un primer contraataque ejecutado por Viktor Tsygankov evidenció que los culés suelen quedar muy expuestos ante la pérdida y Artem Dobvyk mandó el balón al fondo de las redes. Posteriormente, el lateral izquierdo Miguel Gutiérrez -canterano madridista- ingresó al área con muchas concesiones espaciales para marcar.

Valery Fernández convirtió otro tanto a campo abierto tras quitarse a Jules Koundé. Y en el último minuto del partido, el siempre fiel Cristhian Stuani sentenció el 2-4 final cuando cargó en solitario el segundo palo para rematar un centro. Espacios por doquier y cuatro goles recibidos esta tarde por el local en el Olimpic Lluís Companys.

📸: @GironaFC

La presión que imprimió el Barcelona fue muy endeble. “Es el mejor equipo que hemos visto hasta ahora”, dijo Xavi Hernández, entrenador de los blaugranas, para justificar que ha sido incapaz de construir un equipo sólido en ambas fases del juego. La filosofía de Johan Cruyff se reduce a un constructo romántico en cuanto se le indigesta la carencia de la posesión.

Igualmente, señaló que el año pasado superaron el “mazazo” y ganaron dos títulos. “Es un equipo en construcción”, insistió. Los hinchas, desesperados, se preguntan si ese edificio que proyecta ya tiene los cimientos necesarios para pensar en colocar ese último ladrillo, mientras el director técnico sensación, Míchel, disfruta con un “estamos haciendo historia”. Se agotan paulatinamente los argumentos al Barça para sostener una retórica que, literalmente, se defiende poco.

📸: @fcbarcelona

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