El Real Madrid se impone 4-0 ante su perseguidor, el Girona y ya cuenta con cinco puntos de ventaja en La Liga.
Por: David Torrijos

Bajo las imponentes y bellas luces del Santiago Bernabéu, el Real Madrid quería dar un golpe de autoridad que los mantuviera en la cima de La Liga.
Ante ellos, un rival inesperado, un equipo ambicioso y soñador, el Girona; con aires de David cuando enfrentó a Goliat, quería desafiar cualquier probabilidad que los ponía como víctimas y llevarse los tres puntos de la fortaleza merengue.
Los aficionados en el estadio seguían buscando el número de asiento en sus boletos cuando Vinícius Junior, con un imán en el pie, condujo por la banda izquierda y soltó un latigazo para después sacar el remate al ángulo, mientras lo cubrían cuatro guardias defensores y adelantar al Real Madrid en el marcador.
El poema de gol que el Real Madrid recitó para amplificar su ventaja, salió de los tres dedos mágicos de Vinícius desde la banda izquierda, que Jude Bellingham decidió culminar con el arquero del Girona, Paulo Gazzaniga, en el suelo.
La historia épica del Girona daba la sensación de haber llegado a su fin. “Nuestra liga no es esta, es contra el Athletic Bilbao, Real Betis, Valencia, Real Sociedad… ojalá perder sólo dos partidos cada año”, opinó Miguel Ángel Sánchez, entrenador del Girona acerca del bello cuento que estaban escribiendo.
La danza merengue no se detenía y Vinícius “el mejor del mundo, cuando está así”, dice Carlo Ancelotti, no paraba con el carnaval al estilo brasileño que desplegó durante los 90 minutos. Destreza majestuosa la que demostró al marear a los defensas, que concluye con un tiro flojo, pero que deja el rebote a Jude Bellingham y marca su doblete en el encuentro.
Elegancia y clase la que transmite el joven inglés cuando el balón está en su poder y que la pelota le sonríe y no le traiciona, entra cada que quiere, como si fueran mejores amigos. Bellingham ya tiene 20 goles en la temporada en todas las competiciones.
El Girona de Míchel, que desde que llegó a Chamartín, no tenía nada que perder y menos con el 3-0 en contra, adelantó líneas para intentar una historia épica. El Real Madrid, entre cantos de la afición que los motivaba a ir adelante, mandó a su tropa de ataque y sentenció el partido con un gol a toda velocidad de Rodrygo. Abrió el pie y una pequeña caricia al balón para ponerla en un costado del arco.
“Ha sido el mejor partido de la temporada”, declaró Vinícius, después de encantar el Santiago Bernabéu con su perfecto baile de samba y acomodarle la corona al escudo del Real Madrid.

Deja un comentario