La Lazio dio la campanada en el Olímpico de Roma al derrotar por 1-0 al Bayern Múnich. Un gol de penalti de Ciro Immobile, máximo goleador de la Lazio, fue suficiente para que el equipo italiano se llevara una victoria histórica ante un rival que atraviesa una crisis de resultados y de juego.

El equipo alemán saltó al terreno de juego con su característico 4-2-3-1, liderado por Thomas Tuchel, quien sorprendió al dejar en el banquillo a uno de sus centrales estrella, Matthijs de Ligt. Por otro lado, la Lazio, dirigida por Maurizio Sarri, apostó por un sólido 4-3-3 que le permitió mantener un juego equilibrado y peligroso en los contragolpes.

El Bayern brincó a la cancha mostrando su dominio en el campo, generando constantes llegadas y oportunidades de gol que mantenían en alerta a la defensa romana. Sin embargo, la fortaleza defensiva de la Lazio, la habilidad de su portero y la falta de habilidad para definir impidieron que los bávaros pudieran concretar sus ocasiones.

El primer aviso de peligro por parte de la Lazio llegó en el minuto 22, con un potente disparo de Luis Alberto que rozó el travesaño. A partir de ese momento, el partido se volvió más equilibrado, con ambos equipos buscando la manera de abrir el marcador.

20 minutos pasaron hasta que el Bayern medio reaccionó y con un tiro libre frente a portería y a pocos pasos del área grande, Leroy Sané falló, mandando la esférica por el lado izquierdo del arco.

En la segunda mitad, la Lazio tomó el control del juego, presionando con intensidad y generando peligro en el área rival. Fue así como, tras una jugada polémica en la que Dayot Upamecano pisó en el tobillo a Gustav Isaksen, los jueces otorgaron un penal a favor de la Lazio, Ciro Immobile no dudó en tomar la responsabilidad y convertirlo en gol, desatando la euforia de los aficionados italianos.

A pesar de los intentos del Bayern por igualar el marcador, la Lazio se mantuvo firme en defensa y supo aprovechar los espacios dejados por su rival para generar más ocasiones de gol. Los cambios realizados por Tuchel no surtieron el efecto deseado, y el equipo alemán no logró evitar la derrota.

Tras el pitido final, el capitán del Bayern, Harry Kane, reconoció la dificultad del momento y llamó a sus compañeros a redoblar esfuerzos y mantener la cabeza en alto: “Estamos atravesando un momento complicado, pero debemos seguir trabajando duro y demostrar nuestra garra en cada partido”, afirmó.

Thomas Tuchel: «Estoy muy decepcionado por el resultado y por la expulsión. No hemos jugado bien, no hemos tenido fluidez ni claridad. Hemos fallado muchas ocasiones y hemos cometido un error grave que nos ha costado el partido. Tenemos que asumir la responsabilidad y mejorar mucho para la vuelta. No podemos rendirnos, tenemos que confiar en la remontada”.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.