Empate a tres donde pumas femenil recibió tres goles a balón parado y dejó escapar los tres puntos.

Por: Issac Martínez

Mediodía en el estadio Olímpico Universitario, donde el sol no fue factor para una tarde de goles.

Todo empezó tras una imprecisión en la defensa auriazul; las Xolas fueron por el balón cual perro por un hueso, y tras un remate blando y una atajada, Paola Calderón elevó los sentimientos de la grada, quienes se entregaron y comenzaron la ovación.

Minuto 20 y una jugada en el área donde Chavarín caería y haría ilusión a un piscinazo en la alberca de Ciudad Universitaria, dando indicios de la tarde de goles que se avecinaba.

Al minuto 26 llegó el primero del encuentro: Stephanie Ribeiro recibió un regalo de la defensa con moño y todo, que finalizó con un tiro bombeado, dejó a la arquera Alejandra Gutiérrez con vista a las banderas del Olímpico Universitario y puso por delante a las universitarias.

De esta manera, Ribeiro hizo historia al realizar su gol 28 y convertirse en la máxima goleadora del club, la líder de la manada Puma.

Deneisha Blackwood, montada en su puma, hizo suya la banda izquierda durante todo el primer tiempo, y al 36 haría un espejismo a una carrera de 100 metros planos y metería nitro para escaparse desde medio campo, así realizó la segunda anotación.

En el segundo tiempo comenzó el sufrimiento por balón parado; el Xolo lanzó su primer mordida y reaccionó tras un tiro libre, donde se mandó un centro que se paseó por todo el área, y Mónica Alvarado remató y puso al Xolo en la pelea, marcando el 2-1.

El balón parado fue una pesadilla para las auriazules, y el Xolo, tras un riflazo de tiro libre en el ángulo superior de Daniela Espinoza, hizo el gol que puso a tambalear al Puma.

Paola Calderón se vistió de heroína con unos reflejos felinos, evitando la caída de su marco con una doble atajada espectacular sobre el final del partido.

Pero los pumas seguían sin aprender; por tercera ocasión, por vía de balón parado, Marta Cox, con su pierna privilegiada, colocó de manera exquisita al ángulo nuevamente, realizando una remontada épica por parte de las Xolas de Tijuana, que bajó los decibeles de la grada.

Sin embargo, el Puma salió hambriento y con ganas de rescatar el punto. Un Xolo desconcentrado y con euforia por creer que había hecho la épica se descuidó en la última jugada. Kimberly Gómez, con un cabezazo imponente, dejó el empate que la afición celebró con euforia y despidió el encuentro con el conocido “GOYA”.

Sin duda, un cierre cardiaco donde en los últimos minutos hubo respuesta tras respuesta de ambos equipos, definitivamente hizo olvidar el inmenso calor en la Ciudad de México.

Fotos por: Isaac Poblete

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