Los Santa Cruz Warriors derrotaron por 117-100 a los capitanes de la CDMX.

Por: Dalai Soto
La justa de esta noche nos tenía preparado un capítulo de una gran batalla, cuya cita se dio en un castillo, que lleva por nombre Arena CDMX, lugar en el que habitan los capitanes, cinco valientes caballeros, cuyo propósito es proteger y mantener en dicho sitio el sabor de la victoria
Un sazón el cual estaban dispuestos a probar los Santa Cruz Warriors, quienes aparecieron como los merodeadores que intentaban burlar a dichos caballeros para cumplir con su cometido, tras haber caído en el primer juego de la serie.

La duela se veía iluminada por el esplendoroso ímpetu de expectativas puestas en esta batalla, el sonido de los zapatos resonaba en la madera mientras los jugadores se alineaban para dar inicio a esta contienda que prometía intensidad.
Desde el salto inicial la convicción y las ganas por salir con la victoria en el campo de batalla eran palpables. Sin siquiera dos minutos de corrido y los warriors dieron los primeros golpes, para darle a entender al cuadro local que se presentaron en la arena con la idea de no repetir el resultado del primer juego de la serie.

Ante los embates y el constante acoso del cuadro visitante, Ramón Díaz pidió tiempo fuera para hablar con sus dirigidos, los cuales aún no mostraban una respuesta ante las agresiones de los Santa Cruz Warriors.

Lucas Martínez y Ethan Thompson despertaron a la tribuna con un par de triples que recortaron la distancia en la pizarra, a partir de este punto los Capitanes mostraron una idea de juego distinta, una mucho más agresiva y con el objetivo de hacer pesar su localía.
Pero de poco sirvió la motivación, ya que los Warriors ampliaron su ventaja. Momentos más tarde en una sinfonía de habilidades, Maozinha Pereira y Phillip Wheeller tejieron una combinación magistral que culminó con una canasta espectacular de Pereira, acción que elevó a los espectadores de sus asientos y desato la euforia en la arena CDMX. La ejecución sincronizada de estos dos jugadores dejó una huella memorable en el primer cuarto.

Al concluir el primer cuarto, el marcador reflejaba un emocionante 29-23 a favor de los Santa Cruz Warriors sobre los Capitanes de la Ciudad de México. Un inicio frenético marcado por acciones rápidas y estrategias tácticas, donde los Warriors demostraron su destreza encestadora.

En un vertiginoso segundo cuarto, la cancha se iluminó con los destellos de los triples, algo que tuvo al escolta Patrick Spencer como el arquitecto de uno a favor de los Warriors. Maozinha Pereira, por su parte, respondió con un doble para los Capitanes, solo para encontrarse con la réplica inmediata de Jackson Rowe quien anotó otro doble para aumentar la ventaja para la escuadra visitante.
En un despliegue de habilidades y emoción, Juan Toscano Anderson desató la magia desde más allá del arco con un triple espectacular, para sumergir a los Capitanes en la esperanza de una remontada. Los Warriors respondieron con un triple desde su arsenal ofensivo, seguido de un doble de Kendrick Davis que consolidó su dominio en la duela.

En los compases finales de la batalla los Warriors mantuvieron su contundencia, ampliaron la ventaja que construyeron durante el juego. Sin embargo, los Capitanes no se dieron por vencidos, y Ethan Thompson marcó un doble crucial que acortó la distancia, Luca Martínez se sumó a la respuesta y mostraron determinación en cada jugada.
A pesar de los esfuerzos finales, el base Kendric Davis orquestó de los Warriors a la victoria, y aseguró la contundencia que mantuvieron todo el partido.

De esta manera los Santa Cruz Warriors tuvieron su revancha tras lo sucedido una noche antes, mostraron pundonor, gallardía y la calidad necesaria para triunfar ante una arena volcada totalmente en su contra.

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