El Liverpool y el Manchester City empataron 1-1 en lo que fue el último juego de Jürgen contra Josep en la Liga Premier.

por: Ivan Araujo
Tarde lluviosa en Anfield. El “You’ll Never Walk Alone” sonó, como lo dicta el ritual antes de cada partido en casa del Liverpool, el último canto en un combate entre Josep Guardiola y Jürgen Klopp.
Una rivalidad de amor y odio, pues desde que Klopp y “Pep” comenzaron a coincidir en los duelos de liga, la Premier tomó un sabor diferente. Ha existido ese coraje mutuo cuando uno le quita un título al otro, pero los técnicos han entablado una buena relación que se nota fuera de las canchas.

Los “Reds” hicieron suya la banda derecha, los canteranos Harvey Elliott y Connor Bradley lograron hacer daño a los “Citizens” en su lado pero no lograron concretar la anotación. Un fuera de lugar de Darwin Núñez ahogó el grito de gol a los locales, una constante del uruguayo quien tiene problemas ubicándose en la línea final.
La primera del partido cayó en un balón parado, cuando los locales decidieron no dejar a nadie en primer poste tras un tiro de esquina y los visitantes aprovecharon para que John Stones apareciera justo en ese espacio sin nadie que lo marcara y empujara el balón a gol.
Al comenzar la segunda mitad, Nathan Ake retrasó un balón para Ederson pero la falta de potencia generó que Darwin le ganara la posesión al meta del City y este derribara a Núñez en el área. Alexis McAllister fue el encargado de empatar el marcador desde el punto penal.
Tras el penalti, Ederson salió de cambio por el choque donde derribó a Núñez. Haaland fue inhabilitado por Virgil Van Dijk durante el encuentro y Luis Díaz falló en dos ocasiones aún cuando había quedado solo frente al arquero rival. Ambos equipos lograron frenar a las principales herramientas del contrario.
“Estos son los partidos que quieres jugar y fue muy intenso en ambos lados. En la segunda parte fuimos dominantes, debió ser (una victoria) para nosotros”, declaró Van Dijk tras el encuentro.
La polémica y el VAR no podían faltar en un partido del Liverpool, en el ocaso del partido McAllister recibió una patada en el pecho dentro del área del Manchester pero tras la revisión de la jugada, no se marcó falta.
Sonó el pitazo que marcaba el final del encuentro, los que “Nunca Caminan Solos” y los “Ciudadanos” no lograron romper el empate. Jürgen y Josep se fundieron en un último abrazo como técnicos rivales, pues Klopp anunció su retiro al final de la temporada, y no había mejor escenario para ese último baile, que el mítico Anfield.
“El juego que los muchachos jugaron en la segunda mitad fue absolutamente excepcional. Estoy muy contento con toda la actuación. Vaya juego, vaya atmósfera, vaya tarde”, alabó Klopp tras el resultado.

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