La diversidad de opiniones marcó el evento, donde algunos elogiaron la organización del mismo, mientras que otros expresaron su descontento con la logística.

Por: Dalai Soto
Bajo el cálido atardecer, la atmósfera vibró con entusiasmo en el monumento a la revolución, donde el Opening Day de la MLB cobró vida. La pantalla proyectó el encuentro entre los Astros de Houston y los Yankees de Nueva York, un partido que marcó el inicio de la temporada 2024 de la MLB.
El Watch Party tuvo diferencias entre los asistentes, por un lado hubo personas las cuales estaban muy felices respecto a la logística del evento. Uno de ellos es Fernando, quien se mostró contento con la organización: “Es muy agradable la convivencia entre aficionados, junto a las dinámicas de las grandes ligas es una buena experiencia. Nos regalan los alimentos, las bebidas y podemos ver el partido”, mencionó.
Además, aprovecho para dar a conocer cómo nació su pasión por el béisbol y su romance con su equipo, los Yankees de Nueva York “En 1997, cuando conocí el Parque del Seguro Social, que quedaba caminando (De su casa), y mi papá me llevó a conocer el estadio; los Yankees en ese momento eran una aplanadora, entonces a pesar de que el equipo de moda eran los Bravos y los Indios, los Yankees siempre sobresalían y me hice aficionado; era sencillo irle a los Yankees, ganar cada año y cada temporada…”

📸:Ivan Araujo
La otra cara de la moneda respecto a cómo se vivió el Watch Party, fue a través de Toño, quien se mostró inconforme respecto a la manera en la que se hicieron las cosas y cómo cree que falló la coordinación del evento: “De entrada, cambiaron las sedes; al principio iba a ser en el Anfiteatro (Ángela Peralta) y lo pasan para acá (Monumento a la revolución) de un día para otro. Creo que se me hace una mala imitación de cómo se hace en Estados Unidos”.
Apuntó también que le pareció interesante traer este tipo de eventos como el Opening Day a la CDMX: “Es buena iniciativa, pero creo que todavía les falta mucho (planeación), yo lo que veo es que si se tendría que seguir como se hace en Estados Unidos, y nada mas adaptarlo a México, porque el lugar es pequeño. Si tú quieres transmitirle al aficionado ser parte del juego, pues recrea donde es el juego: un estadio, mínimo bancas ya que es difícil pasar entre la gente…”

📸:Ivan Araujo
Pero si hay algo en lo que se asemejan estas dos partes, es su perspectiva sobre el béisbol, una pasión arraigada que comparten con fervor. Toño, al igual que Fernando, comentó cómo nació su romance con el béisbol, y porque lo considera el deporte rey: “Desde que yo tenía 8 años, escuchando en la radio como “El Mago” Septién narraba los partidos de los Dodgers. Ya con el paso de los años yo me adentré más en el béisbol”, “Porque la historia te dice que una vez invitan a Albert Einstein a un juego de béisbol y el ve tantas posibilidades en los lanzamientos, y yo lo considero el rey porque tiene la misma paridad para los equipos, las mismas oportunidades y que hay un sin fin de oportunidad”.

Por su parte, en medio del Watch Party, Paco destacó como un ejemplo viviente de la esencia misma del evento. A pesar de las diversas opiniones que flotaban en el aire, este joven demostró una perspectiva refrescante y distinta. Para él, el evento no se trataba de criticar la logística o cuestionar los detalles organizativos, sino de sumergirse en la emoción del momento y disfrutarlo al máximo. Con su inocencia y entusiasmo de niño, Paco demostró la pureza del amor por el béisbol y los Yankees, una pasión que le fue transmitida por su padre. A pesar de su corta edad, su padre lo introdujo en el mundo del béisbol, llevándolo a jugar y enseñándole los fundamentos del deporte. Este vínculo especial con su padre y el deporte lo llevaron a desarrollar una pasión por su equipo y el deporte. Paco recordó la verdadera esencia del evento: la simple alegría de vivir el momento y compartir una pasión común con aquellos que amamos. Esto nos sumerge en un fascinante viaje a través de las diversas maneras en que se experimenta un evento, donde destacan las múltiples facetas que lo componen. Recuerda que, a pesar de las marcadas diferencias en la forma en que cada individuo se sumerge en la experiencia, hay un hilo invisible que los conecta a todos: la pasión. Es un recordatorio conmovedor de que, en el mundo diverso de las perspectivas, la verdadera magia reside en la unión que surge de la pasión compartida.


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