El conjunto de Jürgen Klopp deja ir el primer lugar tras un electrizante empate en la visita al Manchester United, por un marcador de 2-2 en Old Trafford.
Por: Sebastián Mardonez
El encuentro concluyó con un empate a dos con goles de Bruno Fernandes, Kobbie Mainoo, Mohamed Salah y Luis Díaz.
El enfrentamiento empezó con alta presión y buenas llegadas por parte de ambos equipos. Así estuvo por aproximadamente 10 minutos hasta que los jugadores locales decidieron dejar de atacar. El Liverpool aprovechó para adelantar a sus hombres y empezaron a jugar más con la posesión.
En el minuto 23, producto de un rebote en área chica después de un tiro de esquina, Luis Díaz abrió el marcador para los reds con un golazo de tijera.
Eso levantó los ánimos del equipo visitante y les permitió mantenerse al ataque el resto del primer tiempo con varias llegadas prometedoras que terminaron en nada.
Tan fuerte fue la crisis ofensiva de los diablos rojos que no consiguieron ni un tiro en los primeros 45 minutos. Justo eso les debe haber reclamado Erik Ten Hag en el medio tiempo pues apenas cinco minutos dentro de la segunda parte, Bruno Fernandes aprovechó un error de Jarell Amorin Quansah, disparó desde casi media cancha y consiguió el empate con un gol que queda para el recuerdo.
Eso trajo emoción a los locales y se aventaron de nuevo al ataque en busca de la victoria. Nada pasó hasta el minuto 63 en lo que se acomodaban los cambios realizados por Jürgen Klopp, Kobbie Mainoo se vistió de goleador. Con una media vuelta, disparó al ángulo derecho y puso a su equipo por encima del marcador.
El estadio se llenaba cada vez más de emociones y porras. Los muchachos de Klopp se negaban a soltar tan fácilmente un partido que creían tener ganado. La defensa se acomodó con Joe Gomez y reformularon el ataque con Harvey Elliott quien rápidamente consiguió un penal que fue cobrado por Mo Salah y gracias a eso se convirtió en el único jugador en la historia de la Premier League que anota en cuatro partidos consecutivos en Old Trafford.
Rumbo al final del partido, lo único nuevo que había eran tarjetas amarillas, una de ellas correspondiente a Carlos Henrique Casemiro quien mostró su inconformidad con el equipo después del partido: “Tenemos que ser realistas y estamos lejos de ganar”.
El Liverpool se mantiene segundo en la tabla después del Arsenal por diferencia de goles. Quedan aún 6 jornadas por disputar de Premier League y la carrera por el título es cada vez más apretada.

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