Tras el empate 1-1 en tiempo regular, el Real Madrid derrotó al Manchester City en penales por 4-2, y consiguió el pase a las semifinales de la UEFA CHAMPIONS LEAGUE.

Por: Dalai Soto
Presión en mediocampo y contragolpe definen el partido de los merengues en los primeros minutos. Por su parte el Manchester City buscaba plasmar su idea de juego en la cancha, pero lucía temeroso por los extremos merengues quienes en cada posibilidad buscaban profundizar a portería rival.
El Real Madrid optaba por buscar un partido de golpe a golpe en el medio campo, con un bloque medio y dos líneas de cuatro, por lo que tanto De Bruyne como Bernardo Silva, en compañía de Jack Grealish, no conseguían marcar un ritmo diferente en el partido.

Tras un saque de meta a Dani Carvajal, el lateral derecho metió un balón largo con dirección a Jude Bellingham quien descargó hacia la banda con Vinicius, y en un centro al corazón del área apareció Rodrygo Goes, que en primera instancia estrelló el balón al cuerpo de Ederson, pero en el rebote los merengues lograron poner contra las cuerdas al equipo local.

Tras la anotación, el Manchester City lucía como un toro desenfrenado, así que los dirigidos por Pep Guardiola comenzaron a atacar por medio de los carriles interiores del Real Madrid, pisaron en más de una ocasión el área grande, convertidos en un vendaval azul celeste, pero Andriy Lunin y la defensa Merengue supieron aguantar los embates contrarios.
El acoso del equipo citizen comenzaba a hundir el barco de los reyes de Europa, la marea era alta, con fuerza bruta, pero la embarcación conformada por Nacho, Rudiger y Lunin la mantenían a flote.

El inicio de la segunda mitad fue un total dominio del conjunto local, entre toque y toque encontraron las oportunidades, pero no estaban finos en la definición, mientras que a los visitantes les costaba tener la posesión del esférico para generar oportunidades.
Andriy Lunin continuaba como el factor principal para que los españoles no cayeran en el marcador. En más de tres ocasiones fue exigido por Grealish, Foden y Jeremy Doku, pero el guardameta Ukraniano puso el pecho a las balas para mantener en cero su arco.
El candado merengue se rompió cuando, en un mal rechace de Rudiger el rebote quedó servido para Kevin De bruyne quien fusiló a Lunin, acción que hizo estallar la euforia de la hinchada del City.

Los compases finales del partido mostraron a un cuadro local como amplio dominador, que en un par de ocasiones rozó la gloria del gol, pero este no llegó, por lo que el capítulo de esta historia no se resolvió en 90 minutos, sino que exigía un poco más…
El tiempo extra tuvo pocas llegadas de peligro, el cansancio no tardó en llegar. En el tiempo extra el cuadro inglés continuó con la tenencia de la pelota, aunque no encontró la definición correcta para ganar el partido, por su parte el Real Madrid optó por defenderse y llevar el encuentro a los penaltis, donde la historia tenía escrito un destino para ellos.
En la pena maxima Andriy Lunin levantó la mano para llevar a los españoles a la gloria, se hizo pesar, dejó atrás los errores que cometió en la ida, para limpiar su nombre. En esta serie mantuvo a su equipo con vida para llegar hasta la última instancia, donde atajó dos penales, y demostro que aún sin Thibaut Courtois, existe un guardián protector, dispuesto a dejarlo todo para proteger el castillo merengue, y sacar las papas del fuego cuando sea necesario.

“A mí nada me quita el sueño, si como demasiado esta noche puede ser que no duerma bien, pero tengo muchísima confianza en mi equipo y mis jugadores…” fueron las palabras de Carlo Ancelotti antes de enfrentar la vuelta ante el Manchester City, donde en lugar de mostrar preocupación alguna, diseñó un planteamiento táctico que le resultó magistral para consagrar el pase a las semifinales de la UEFA CHAMPIONS LEAGUE.


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