Por: Valeria Baena //
• Ricardo Dimayuga: La promesa de IndyCar que se inspira en la mecánica para convertirse en un gran piloto

El Speed Fest, la celebración del automovilismo, tuvo su primera edición del 2024 y contó con siete categorías, las cuales fueron: Gran Turismo México, Tractocamiones, Fórmula 5, TC 2000, Copa 1.8, Super Turismo Light y Fórmula Ford Vintage.
Dentro de todo deporte, existe un amor y una pasión que hace que se viva intensamente, y Ricardo Dimayuga es un claro ejemplo de esto; no sólo es piloto de reserva de Dimayuga Racing Team, también ayuda en la parte de mecánica como carga ruedas y lleva actualmente la academia del mismo equipo.
Ricardo se encontraba en preparación de todo lo necesario para el pit car, el cual debe tener lo esencial para cuando los autos lleguen. “Se cuenta con todo tipo de llaves, dados, mangos y la herramienta que hace posible estar listos para preparar el automóvil”, declaró.

Si bien su labor no es fácil, comparte esto con todos los que forman parte del equipo que conforma una escudería: “El piloto es la cabeza, pero es importante también el corazón que es el motor y los que lo arreglan, los que están en tierra y atienden todo para lograr alcanzar la meta”.
Cada carro se compone de diversos factores que tienen que ser atendidos y un piloto preparado para entender lo que conduce es aún más valioso.

Asimismo, el rol de dirigir una academia implica saber que se tiene la responsabilidad de enseñarle a futuras generaciones que sus sueños son posibles. No todos aspiran a la Fórmula 1 y este es su caso; la IndyCar le parece aún más atractiva por la competencia cerrada y dinámica.
Los alumnos que sueñan con esto y mucho más se les da el mejor consejo que es la dedicación, resistencia y entendimiento de que el tiempo da resultados. Como vecinos tenían a MG, quien es nuevo en el Speed Fest, y esto refleja la movilidad cada año. Los rivales aumentan, pero las estrategias también tienen que hacerlo.
“Sin el público no somos nada, no estaríamos aquí haciendo lo que hacemos”, fueron las palabras entre una gran sonrisa de Ricardo.
Cada uno de los espectadores que estuvieron en el festival del automovilismo, no sólo compartieron momentos familiares, también escucharon rugir motores, vieron pilotos que algún día serán su motivación y soñaron con ver la bandera de cuadros ondear por ellos, porque los sueños son variados, pero son posibles y él busca vivir el sueño.




Deja un comentario