Joachim Andersen pasó de héroe a villano en tan solo minutos,Dinamarca no aguantó el poderío Alemán y cayó 2-0 en el Signal Iduna Park, los germanos no estaban dispuestos a perder en casa.
Por: Odiseo González

En un partido apretado, un error o un acierto cambia el rumbo del mismo, Alemania se topó con un hueso difícil de roer llamado Dinamarca, y justo cuando más fueron exigidos, el error caería del lado de los daneses.
Pocos minutos después del silbatazo inicial, el grito de gol inundaría la casa del Borussia Dortmund, al 3’, Toni Kross metía un centro desde el tiro de esquina que Nico Schlotterbeck remata de cabeza para el 1-0, pero la alegría duraría poco, pues el tanto fue anulado debido a una falta previa.
Los minutos transcurrían y Alemania se mostraba cómoda, atacaba con ímpetu y solo encontraba al portero danés como última línea de defensa, pues Kasper Schmeichel salvó varias para su equipo.
Poco más duro la supremacía alemana, pues Dinamarca comenzó a mostrase cómoda y advertía con un disparo de Macus Eriksen que era detenido por Manuel Neuer, justo cuando más parejo estaba el encuentro, el árbitro recibió señales de una tormenta eléctrica y paró el partido al 34’, por poco más de 20 minutos el encuentro estuvo detenido, pero al final el juego pudo reanudarse y el tiempo restante de la primera mitad pasó sin pena ni gloria.

Así como inició el partido, los blanquirrojos también tenían preparado un gol al iniciar las acciones del segundo tiempo. Al 47’, luego de algunos rebotes en el area, Andersen metía el primer tanto danés, todo el equipo festejaba y el sueño de vencer a Alemania en su casa se veía posible en el horizonte, pero la felicidad sería opacado por el árbitro, el cual marcaba el gol como fuera de lugar.
Tres minutos después, de aquel que había sido el héroe de su patria por algunos momentos, ahora se convertiría en villano, un centro de un Alemán dentro del área pegó en la mano de Joachim y era castigado con un penalti.
Kai Havertz cobraba el tiro razo y pegado al poste para derrotar a Schmeichel y poner al 53’ el primer tanto para su escuadra.
El gol cayó como balde de agua fría para los visitantes y el nivel comenzó a decaer, mientras los locales recuperaron confianza y de acuerdo a su ADN, el fútbol Alemán una vez más comenzó a dominar.
El último clavo en el ataúd de Dinamarca sería un gol al 67’, donde Jamal Musiala ganó un balón en ventaja y no perdonó a sus rivales con el disparo que ponía el 2-0.
El poderío Alemán salió a flote en un partido difícil, pero con su gente, supieron remar a flote ante la adversidad, mientras Dinamarca regresó a casa con un Andersen convertido en villano.

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