Por: Darío Macías
España derrotó 2-1 en cuartos de final de la Eurocopa a Alemania con goles de Dani Olmo y Mikel Merino. Toni Kroos se retira del fútbol.

Toni Kroos cuelga las botas, y con ello, baja el telón de una carrera dorada en los escenarios del fútbol mundial. El césped, que fue su lienzo, ya no será testigo de sus precisos trazos. Su último acto, un emocionante enfrentamiento en los cuartos de final de la Eurocopa, donde el marcador 2-1 a favor de España marcó el fin de su travesía. En el teatro del fútbol, Kroos ha dejado una marca indeleble, su retiro es la caída del telón tras una obra maestra llena de momentos inolvidables.
En su recorrido, Kroos ha acumulado una serie de trofeos que relucen como joyas en su corona. Con el Real Madrid, levantó cinco Champions League, cuatro Ligas y cinco Mundiales de Clubes, consolidando su lugar en la historia del club merengue. Con la selección alemana, alcanzó la cúspide en 2014 al conquistar la Copa del Mundo en Brasil. También cuenta en su haber con títulos en la Bundesliga y la DFB-Pokal con el Bayern Múnich.

El último juego del mediocampista Alemán fue un mar de nervios entre ambos equipos, el primer tiempo se vio marcado por la posesión española y pocas oportunidades para los teutones. Pero Dani Olmo en el segundo tiempo dio el primer batacazo del juego, tras una conducción de Lamine Yamal, el balón encontró en el área chica al jugador del Leipzig, que no dudó en disparar y derrotar el arco de Neuer.

Tras el gol, Alemania comenzó con el juego que vimos en toda la Eurocopa, presionado y generando oportunidades con Musiala, Wirtz y Havertz por los costados o intentando penetrar el bloque defensivo de los centrales españoles, todo esto, arrancando desde el mediocampo con Toni.
No fue hasta que Florian Wirtz en los últimos minutos encontró un balón en el área tras un cabezazo de Kimmich que terminó en los pies de el mago alemán para concluirla y soñar.
Todo se fue a prórroga y con el juego roto siento un ida y vuelta constante, una vez más Olmo fue la estrella, mando un centro al corazón de Alemania donde Merino entró como si nada para rematar de cabeza y terminar con el sueño del “Last Dance” de la leyenda del Real Madrid.

Con todo esto Toni Kroos se despide de las canchas, no solo deja un legado de títulos y victorias, sino también un camino iluminado para las futuras generaciones. Sus pases precisos, su visión estratégica y su serenidad en el campo serán las huellas que los jóvenes seguirán, aprendiendo del maestro que convirtió el fútbol en una verdadera obra de arte. En el teatro del fútbol, Kroos ha dejado una marca indeleble, su retiro es la caída del telón tras una obra maestra llena de momentos inolvidables.
El retiro del alemán marca el fin de una era dorada, como el ocaso de un sol que iluminó los campos de juego con su precisión y elegancia. Como un maestro relojero, Kroos tejió los hilos del tiempo en cada pase, su visión y calma orquestando melodías perfectas en la sinfonía del fútbol mundial. Su ausencia dejará un vacío difícil de llenar, pero su legado perdurará como un faro para las futuras generaciones que buscarán emular su grandeza en el arte del balón.


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