Por: Douglas Sierra
Con un marcador 8-5 que favoreció a los Dodgers, el cuadro de los Brewers cae con tres cuadrangulares conectados por Will Smith

Shohei Ohtani no ha llegado al Dodger Stadium este mes. Tres carreras totales en cuatro partidos no es algo a lo que el japonés está acostumbrado y su rostro lo denota: cada juego sabe que debe desquitar el contrato de 700 millones de dólares con el que fue adquirido.
Bateó en cinco ocasiones. Su equipo necesitaba mayor productividad tras dos derrotas consecutivas contra los Diamondbacks de Arizona. Aaron Civale, pelotero de los Brewers, jugó con la tensión. Gracias a ello, le ganó el duelo de jugadores eliminados a Tyler Glasnow (8 y 7, respectivamente).

El resultado es contundente: ningún hit y tres strike-out. Parecía que el lanzador lo tenía estudiado y no titubeó en exponer el momento frágil que vive Ohtani. El escándalo que vivió con su representante por apuestas ilícitas lo ha llevado a sobreponerse ante la adversidad; pasar un día de críticas no es nuevo.
Fue, junto a Teoscar Hernández, el bateador de los Dodgers que más turnos tuvo a lo largo del encuentro. Esta noche no tradujo su participación en efectividad, por lo que el coaching staff tuvo que voltear a otros bateadores para depositar sus esperanzas.

El momento era delicado. A pesar de tener una ventaja inicial de dos carreras, los Cerveceros habían remontado al convertir cinco con un Grand Slam de Rhys Hoskins en la cuarta entrada. Tenían la situación cuesta arriba, hasta la aparición de un “actor” que lo cambió todo: Will Smith.
El bateador nacido en Kentucky aprovechó la incertidumbre. Hizo un hat-trick de home runs para empatar la pizarra y, cuando todo estaba cuesta arriba, repentinamente dejó desahuciados a unos Brewers que ya estaban emborrachados con el alucinante pitcheo del debutante Civale.
Ocupaban ya las tres bases y, mediante un par de bateos por parte de Freeman y Hernández, sellaron la remontada y regresaron a la sobriedad al conjunto visitante. Esta vez, el Imperio del Mal encontró la solución, mientras Shohei Ohtani, la máxima estrella de las Grandes Ligas, está apagada por ahora.


Deja un comentario