Por: Daira Arroyo //
• La boxeadora argelina se sobrepuso a las críticas y logró colgarse la medalla de oro en la categoría de 66 kg.

Después de la tempestad, llega el oro. Imane Khelif ganó la batalla de los 66 kg y venció a la china Yang Liu Chn por decisión unánime, aunque la lucha contra los perjuicios aún continúa y su futuro en las competencias femeniles es incierto.
El fanatismo hacia la argelina no se detuvo. “Imane, Imane, Imane”. Banderas de su país fueron ondeadas y el apoyo del Comité Olímpico Internacional (COI) la mantuvo resguardada. Los jueces vieron a una clara ganadora en el ring.

Imane demostró, desde el primer round hasta el tercero, contundencia en cada uno de sus golpes. Su brazo más largo le permitió atacar legalmente y volver para la guardia, ese derechazo con el que llevó a la china contra las cuerdas. Un par de intercambios, pero nada impresionante por parte de Yang, el dominio de Khelif fue claro, no hay discusión. 10 en todas las tarjetas para la boxeadora roja.
Los Juegos Olímpicos de París 2024 estuvieron envueltos en polémica gracias a los cromosomas XY de Imane Khelif. La boxeadora cisgénero fue objeto de críticas sin fundamentos, confusiones, ataques llenos de discriminación, opiniones de cualquier persona: médicos, científicos y miles de “don nadie”.
La argelina no tuvo la autorización de la Federación Internacional de Boxeo (IBA) para participar en el Mundial de Nueva Deldhi 2023, ya que no superó la prueba de elegibilidad de género. El COI no hizo caso y optó por la ‘inclusión’. Un pasaporte es la prueba para ellos de que nació, creció y compite como mujer, ¿es esto suficiente?
Una bomba que explotó cuando la italiana Angela Carini abandonó el combate de los octavos de final en contra de Imane a los 46 segundos. Recibió apenas dos golpes en la nariz y sus palabras fueron: “Nunca me habían pegado tan fuerte”. Desde este momento, el ojo público no se despegó de Khelif, y mucho menos del COI. Sin embargo, el objetivo de la ahora medallista dorada se mantuvo siempre fijo: “Estoy aquí para hacer una buena actuación y cumplir mi sueño”.
Por ahora, solo queda festejar el fruto de la preparación, pasión y coraje para alcanzar eso que siempre soñaste. El lugar número uno del mundo, nadie se lo puede quitar. Su historia ya está escrita, pero al libro le quedan páginas en blanco. Es así, como Imane Khelif ha dejado una huella imborrable en la Philippe Chatrier.


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