Con goles de César “Chino” Huerta y Guillermo Martínez, los Pumas derrotaron al Atlético de San Luis, con lo que se afianzaron del quinto lugar de la tabla.

Por: Dalai Soto
El equipo visitante se presentó al estadio olímpico universitario con la intención de plasmar su estilo de juego, con la convicción de aquel que sabe que una contienda se gana desde el primer golpe, con impulso y por medio de un juego vertical buscó la forma de tener profundidad de cara al marco auriazul, pero la línea de cinco le volvió a sonreír a Gustavo Lema, quien ha recibido solamente un gol en contra en los últimos cinco partidos.
Los Pumas por medio de transiciones largas, y al aprovechar la amplitud del terreno de juego encontró las respuestas que necesito para establecerse en campo propio. Tanto Angel Rico como Piero Quispe se convirtieron en la válvula de alivio que desprendió generación de peligro por medio de creatividad y gambeta.
El Atlético San Luis a través del contragolpe buscó flanquear a los universitarios, en más de una ocasión, y en una descolgada Rodrigo Dourado halló a Frank Boli en posición de peligro, pero Julio González, con la intuición de un felino, salió a achicar el espacio justo a tiempo, para desviar la redonda lo suficiente.

El destino, sin embargo, quiso probar la resistencia del corazón local; el rebote cayó en los pies de Juan Manuel Sanabria, cuyo disparo seco hizo vibrar el travesaño con un estruendo que silenció por un segundo a la multitud, sólo para que, acto seguido, los suspiros colectivos llenaran el aire, lo cual fue la última jugada que amenazó el cero en el marco auriazul.
A pesar de la insistencia y del peligro que ambos equipos lograron tejer en cada avance, el gol se mantuvo como una quimera distante, una promesa siempre al borde de cumplirse, pero esquiva como el viento, al menos durante los primeros compases del juego.

Hasta que en la penumbra del primer capítulo de la contienda, los universitarios se encontraron con la fórmula para romper el candado impuesto por la defensa potosina, a través de los botines de Robert Ergas, que con un tiro-centro encontró al “Chino” Huerta para poner el primero de tres clavos en el ataúd de la escuadra visitante.
César “Chino” Huerta se convirtió en el verdugo que decapito las esperanzas por sumar puntos para la escuadra rojiblanca, con un remate de cabeza a segundo palo firmó su doblete y sentenció la narrativa del encuentro.
Misma que siguió a un Atlético San Luis que trató de asentar las bases para acercarse en la pizarra, pero en su búsqueda fue reprimido por Guillermo Martínez, quien tras un centro de Robert Ergas fulminó el partido en favor de los universitarios.

La contundencia, así como la efectividad jugaron del lado auriazul, mientras que los potosinos aunados bajo la falta de propósito tras el segundo tanto en contra, se sumergieron en el desacierto y se mostraron como un equipo que de visita parece naufragar sin brújula que los guíe.
Gustavo Lema se mostró tranquilo al ser cuestionado sobre el enfoque, así como el poco descanso que tendrá el equipo universitario de cara a los partidos ante los Rayados de Monterrey y Cruz Azul que se disputarán esta misma semana.

“Va a ser un partido muy importante (Monterrey), sabíamos de la semana que enfrentábamos pero para nosotros el partido importante era hoy, por ser un rival directo. Ahora no cambiará mucho en ese sentido y bueno, vamos a recuperar lo más pronto posible a toda la tropa e ir viendo”, aseveró el estratega argentino.
Por su parte, Domenec Torrent no dudó en criticar la regla de menores impuesta por la Liga MX, además que dio a entender que el sistema de implementación es obsoleto.

“Esto ya se intentó hace 30 años en España y no funcionó, para nada ayuda a los jugadores, porque luego, cuando ya no los quieres ¿Qué es lo que pasa?… lo que a mí me importa es que el equipo juegue bien, que seamos capaces de jugar fuera igual que lo hacemos en casa. La regla de menores la tenemos que seguir al final, pero para nosotros subir jugadores por mérito de no por la regla es lo adecuado”, puntualizó el español.


Deja un comentario