Botafogo se consagró como el campeón de la Copa Libertadores en el Estadio Monumental de Argentina
Por: David Torrijos
¡Carnaval del Fogão! Botafogo, con el orgullo puesto por delante, se convirtió en el campeón de la Copa Libertadores por primera vez en su historia al vencer 3-1 al Atlético Mineiro, en un encuentro que desde los 35 segundos se complicó para el conjunto de Río de Janeiro.
Gregore marcó el punto de inflexión en el máximo escenario del torneo. Con una entrada fuerte en contra de Fausto Vera, el mediocampista de Botafogo salió expulsado a los 35 segundos; es la tarjeta roja más rápida en mostrarse en una Final de Copa Libertadores.
Pero el Botafogo no estaba dispuesto a tirar la toalla, y con el corazón en la mano afrontó el resto del encuentro con la gran desventaja de tener uno menos. Luiz Henrique hizo la anotación que puso a soñar a los que decidieron no abandonar ante la adversidad.

“A pesar de tener un jugador menos, siempre creímos. Solo me resta rendirme ante estos atletas, a las cualidades humanas y futbolísticas de cada uno de ellos, porque fueron animales de competencia. Solo un equipo de estos, con este espíritu, con estas ganas, consigue un logro de este tamaño”, expresó el técnico del Fogão.
Alex Telles encendió aún más la caldera en la que se había convertido el Estadio Monumental en Argentina, tras un tiro penal bien ejecutado. La conmoción del Atlético Mineiro se reflejó en su actuación dentro del terreno de juego, pues no generaron peligro real para el arquero del Botafogo, John Víctor.

La energía de las miles de almas de la afición del Fogão impulsaron a los suyos a defender a capa y espada el resultado. El técnico portugués, Artur Jorge decidió replegar a su equipo con la intención de aguantar los embates rivales, por ende, los pupilos de Gabriel Milito se volcaron al ataque y solo tuvieron éxito con el descuento de Eduardo Vargas.
“Se nos ha escapado una oportunidad inmejorable para ganar la Copa Libertadores. Va a ser muy difícil encontrar una oportunidad tan favorable como la de hoy, donde jugamos todo el partido con uno más”, señaló Gabriel Milito.
Junior Santos se encargó de tejer el último hilo para bordar la primera estrella del Botafogo en la Copa Libertadores. “Hay que sufrir para merecer”, fue el mantra con el que trabajó el equipo de Artur Jorge, que en cada lágrima de alegría se rememoró el camino que recorrieron hasta el punto de levantar uno de los trofeos más deseados en Sudamérica.
Pasión, orgullo y corazón fueron los elementos esenciales para escribir sus nombres en letras doradas. “Fue una victoria épica, probablemente la victoria más épica en una final de Libertadores”, dijo Artur Jorge después de consagrarse campeón.
GB


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