Pumas es eliminado del Apertura 2024 a manos de Monterrey

por: Isaac Martinez

En una tarde cargada de expectativa en Ciudad Universitaria, los Pumas recibían al Monterrey en un duelo de vida o muerte.

Pero desde el minuto 31, los regiomontanos dejaron claro el plan de juego: Germán Berterame, con precisión quirúrgica, fusiló a Julio González en la primera llegada de los visitantes, y así apagó momentáneamente el ímpetu universitario.

El desconcierto no tardó en revertirse. César “Chino” Huerta, con la garra característica de los felinos, tomó las riendas del ataque por la banda izquierda. Su escurridiza agilidad desarmó a la defensa rayada, Huerta soltó un derechazo que el arquero regiomontano no logró controlar del todo.

El sol, traicionero y cómplice jugó su partido pues dejó ciego a Luis Cardenas que sólo vio la sombra
de Guillermo Martínez elevarse para que empujara al fondo de la red el balón. Ciudad Universitaria estalló; la esperanza y el “Goya” rugía nuevamente

Pero el drama apenas comenzaba. Huerta se convirtió en el corazón y los pulmones del equipo. Robó balones, regateaba, y desbordó por las bandas.

Y le cometieron dos faltas polémicas en el área chica que se pedían como penalti, pero el var y el árbitro central tomaron la decisión de no cobrarlos.

El segundo tiempo inició y Lucas Ocampos, con un golpe de esos que sabe dar, colocó el balón en el ángulo superior derecho. Un golazo que dejó inmóvil a Julio González y que puso en desventaja a los locales con el 1-2.

A pesar del golpe anímico, el puma no se rindió. Con garra y entrega como su eslogan, Pumas se lanzó al ataque, pero la paciencia de la pandilla marcó la diferencia.

En un contragolpe letal, Berterame firmó su doblete con un disparo rasante, como si fuera hoyo en uno y dejó el marcador 1-3.

Monterrey ya quería dormir al puma al 78’, Gerardo Arteaga, con un zurdazo imparable, destrozó las esperanzas universitarias. El marcador se inclinaba 1-4 en favor de Monterrey.

Aun así, el “Memote” Martínez no dejó de luchar. Con una entrega digna del espíritu universitario, anotó al minuto 86, decoró el marcador y acercó a un 3-4.

Los últimos siete minutos de agregado fueron un intento desesperado de milagro, pero los errores defensivos continuaron y cobraron factura.

Brandon Vázquez, en un centro horrible que parecía sencillo para Julio González, lo dejó servidito en el área chica para que Oliver Torres marcara el 3-5 definitivo, e hiciera el gol más fácil de su carrera y dejó la moral universitaria hecha pedazos, en ese instante la afición perdió la Fé y comenzó abandonar el estadio.

Con el silbatazo final, la eliminación de Pumas en cuartos de final se hizo oficial. Otra vez, como hace seis meses, los del pedregal bajo el mando de Gustavo Lema no saben ganar un partido de liguilla, pues suman 3 derrotas y 1 empate en instancias finales.

IA

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