Manchester City recibió al Real Madrid y los españoles salieron victoriosos en un duro encuentro.

Por: Saúl Gil

Hay noches de Champions que se sienten como un capítulo de historia escrito en tiempo real y luego está lo que pasó en el Etihad Stadium, un duelo que parece sacado de un cuento, donde la realeza blanca impusó su ley ante un Manchester City que mordió, insistió, pero terminó arrodillado.

Vía Ig: @mancity


El recibimiento de la afición cityzen al conjunto merengue fue hostil. Desde el primer instante dejaron saber que iban a hacer sentir incómodo a Vinicius, pues un tifo ya lo esperaba en la grada, al mero estilo de los hermanos Gallagher, se apreciaba el texto con una de las melodías más icónicas de Oasis: «Stop Crying Your Heart Out», con la imagen del actual ganador del Balón de Oro Rodri; quien fue captado desde la grada y encima se le vio capturar el momento con su celular y una gran sonrisa.

El encuentro arrancó como si fuera una final y es que este partido temporada a temporada se convierte en un clásico.

El City, salió a querer ganar el partido, Erling Haaland, abrió el marcador con la frialdad de un asesino serial, un gol de esos que parecen marcar el camino de la lucha, pero el Madrid, el equipo que no sabe que es rendirse, respondió con la misma contundencia con la que ha conquistado Europa.

Vía Ig: @mancity


Kylian Mbappe, el joven llamado a marcar la nueva era en el Bernabéu, igualo el encuentro con un golpe de autoridad, la rapidez de sus regates y en está ocasión un poco de fortuna en la definición hicieron que el Etihad enmudeciera de inmediato.

los Citizens no se rindieron y encontraron oro, ya que noruego anotaría su doblete tras un penalti espectacular, así recuperaron la ventaja en el marcador.

Vía Ig: @championsleague


Brahim Díaz, encontró su inspiración y con un gol nuevamente metía a los blancos a la pelea; luego de la anotación Brahim se acercó a la grada y pidió disculpas a la afición sky-blue. recordemos que tuvo un efímero paso por el equipo del City. Revivió al equipo que no solo vive de estrellas consagradas sino también de grandes talentos que emergen cuando más los necesitan, cuando parecía que el empate estaba definido, Jude Bellingham a pase de Vinicius tomó una decisión y sin titubear empujó a la caprichosa al fondo de la red, un grito de victoria se escucharía en todo el mundo, sin embargo emudeceria el Etihad Stadium.

Vía Ig: @championsleague


El silbatazo final dejó rostros desencajados en el City y las miradas de felicidad en el Madrid, la eliminatoria sigue abierta con el marcador 3-2, pero noches como esta, nos deja claro que hay cosas que no se pueden explicar, solo sentir y una de ellas es el espíritu indomable del Rey de Europa.

Editor: Emiliano Gómez

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