Las Águilas aprovechan su efectividad y derrotan 3-1 a las Universitarias que reaccionaron en la segunda parte, pero no fue suficiente para evitar la derrota
Por: Luis Reyes
En el día del amor y de la amistad, Pumas recibió al América en una nueva edición del Clásico Capitalino femenil en el Estadio Olímpico Universitario. Ambos equipos llegaban en buen momento, ya que se encontraban en las primeras posiciones de la tabla, por lo que se esperaba una buena entrada en CU.
A una hora del encuentro, las inmediaciones del estadio lucían vacías, sin movimiento por parte de ambas aficiones. Sin embargo, con el paso de los minutos, los aficionados comenzaron a llegar y la entrada mejoró. El público se hizo notar cuando ambas escuadras salieron a calentar. La afición de Pumas se puso de pie y aplaudió a su equipo, mientras que el América fue recibido con abucheos y silbidos que reflejaban la superioridad de la afición Auriazul.

Diez minutos antes del silbato inicial, Pumas salió a entonar el himno deportivo universo y como es costumbre, todos en el estadio se pusieron de pie, alzaron su brazo derecho y cantaron el “Canto a la Universidad” junto con las jugadoras.
Durante el primer tiempo el sonido local y los cánticos de la afición provocaba las principales reacciones del público. En el medio tiempo, la mascota, “Goyo”, salió a animar a los presentes y la pantalla del estadio hizo lo mismo.

Para la segunda mitad, las Águilas se adelantaron con un gol de Irene Guerrero, lo que hizo explotar a los aficionados del América y se prendieran los ánimos en las gradas. Los cánticos de la afición visitante eran los que se notaban, a la voz de “Vamos, vamos América, que esta noche tenemos que ganar”, alentaban a su equipo para que fuera al frente y les regalara otro gol.
Al minuto 62, la visita anotó el segundo tanto de la noche, fue Kimberly Rodríguez la que causó el furor de la afición Azulcrema y aumentó el apoyo para las dirigidas por Ángel Villacampa. La afición local se apagaba poco a poco, hasta que Ximena Ríos puso el único gol para las universitarias, lo cual hizo estallar a los miles aficionados azul y oro, además de que les dio una pizca de ilusión para el empate, lo que incrementó el apoyo para las Auriazules.

Pero la alegría duró poco Pumas, ya que Jocelyn Orejel marcó el último gol del partido y calló a toda la afición local. La anotación causó una pelea en las bancas entre Nayely Bolaños y Priscila, lo que generó el enojo de todos los aficionados.
La Rebel Femenil nunca dejó de alentar, en los últimos minutos del juego se coreó en todo el estadio el cántico “Como no te voy a querer”. Algunos aficionados empezaron a abandonar el estadio cuando se dio el tiempo agregado y en el silbato final, ambas aficiones aplaudieron a su equipo.

Como ya es tradición, las jugadoras de Pumas se acercaron a las gradas y gritaron el “Goya” con la afición, mientras que las jugadoras del América agradecieron el apoyo de sus seguidores.
Editor: Marco Medina


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