Mientras Napoli, Atalanta y Lazio empataron, el Allianz Stadium se volvió un coliseo para conseguir la victoria.

Por: Juan Enrique Rodriguez

El Derby de Italia es una rivalidad que trasciende todo tipo de lazos: los de amistad, como en el caso de Benjamin Pavard y Randal Kolo Muani; los de antiguos amores, como el de Thiago Motta y el Inter; e incluso los de sangre, como el de los hermanos Khéphren y Marcus Thuram, quienes se enfrentaron ante la mirada de su padre, Lilian, suceso que recuerda aquellos tiempos en que los reyes ponían a sus hijos a luchar por la herencia del trono.

A diferencia de la última década, cuando los bianconeri superaban a sus rivales con facilidad en la Serie A y la Gran Culebra buscaba resurgir; actualmente, los papeles se han invertido. Los de Turín buscan meterse a la Champions, mientras que los de Milán van por el Scudetto.

Una Vecchia Signora que, a mitad de semana, mostró un juego rápido y ofensivo frente al PSV, cambió su estilo a defender y esperar el contragolpe en la primera mitad; por su parte, el campeón italiano priorizó la posesión del balón a toda costa y llegar con paciencia al arco contrario.

Ya en el segundo tiempo, se vio otra postura táctica por parte de los de Motta. La posesión en ataque, centros y subidas del zaguero Federico Gatti incomodaron al Inter, que eligió jugar al pelotazo.

Jalones por doquier, exceso de barridas y faltas tácticas por parte de ambos equipos hicieron que el partido se volviera trabado, con pocas oportunidades de gol; sin embargo, la Juventus supo aprovechar sus armas para arrebatarle los tres puntos al conjunto de Simone Inzaghi.

Los refuerzos que pidió Motta marcaron la diferencia, ya que el gol de la Juve llegó tras una individualidad por parte de Kolo Muani. El delantero francés interceptó el balón en área rival, realizó una ruleta para quitarse de encima a Henrikh Mkhitaryan y asistió a Francisco Conceição, quien remató de zurda para poner fin a la mala racha de Las Zebras, que llevaban cinco partidos sin vencer a los nerazzurri.

Por el momento, la Juve ha superado sus dos primeras pruebas de febrero. La última será su visita a Eindhoven. Kolo Muani sigue en gran nivel, Motta le dio cátedra de dirección a su exequipo, y Khéphren ganó el primer mano a mano por el legado familiar.

Vía IG: @sportscover

Editado por: Diego Hernández

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