Por: Tadeo Vázquez
La noche en la Ciudad de México fue acobijada por el frío, con excepción de un lugar, el Estadio Ciudad de los Deportes se convirtió en un coliseo ardiente para recibir a James Rodríguez y su conjunto líder, en esta batalla por el primer lugar de la tabla, entre ambos conjuntos. El América lo tenía claro, no permitir una derrota más como les pasó con Necaxa la semana pasada, ante un León que, hasta antes del encuentro, ganó todos sus partidos de visita.
Al ritmo del «Vamos América», las Águilas tomaron el vuelo en la contienda y Alejandro Zendejas, con la “pata de palo” y desde el borde del área grande, logró vencer al guardameta, lo que confirma el dominio total del primer cuarto de hora del partido por parte del conjunto local.

La Fiera no quiso quedarse atrás, querían revalidar el hecho de que no han cargado con culpa de derrota cuando han visitado estadios. El astro colombiano, James Rodríguez, con un gol agónico que botó en el poste tras un remate incomodo del capitán, empataba el marcador. Aunque el equipo de Coapa se quejó de una falta sobre Brian Rodríguez en el desarrollo de la jugada, el árbitro no consideró un riesgo para el gol y lo dio por válido.
El campo parecía pista de hielo, tal vez se debía a la fría temperatura de la ciudad, puesto que los jugadores caían con frecuencia . Esto provocó muchos errores para ambos lados, hubo una posible mano por parte del equipo de León al ’42 gracias a estos resbalones y el nido se empezaba a calentar porque el silbante, de nuevo no vio necesidad de pitar algo. Lo que invocó al famoso grito prohibido del “eh puto”, para mostrar su descontento con las decisiones arbitrales realizadas en el partido. Con ello, terminaba esta primera mitad intensa, donde el ave le picaba la cola al león, pero este le rasguñó un ala.
Tres minutos pasados del inicio de la segunda parte y el arbitraje seguía polémico, empujón dentro del área para Erick Sanchez y el juez no sentenció nada. Este coliseo ya no exigía la cabeza de James, sino la del silbante. Pero el América, irónicamente perjudicado por el arbitraje, seguía con su garra que le distingue y encontró un contragolpe donde el 7 de los azulcremas, Brian Rodríguez, desperdició cuando estrelló la esférica en el torso del portero.
Luis Malagón se vestía de gladiador, al aguantar un remate de Jhonder Cádiz tras una contra peligrosa del conjunto de León y logró convertir lo que todo espectador pensó que era un gol seguro, en un tiro de esquina. Pero no cesó el peligro y en ese mismo cobro, cabeceó el zaguero Jaine Barreiro con tal peligro, que rozó la línea de gol gracias a un estiramiento divino del arquero y mantuvo el empate.

El frío parecía poner más lentos a los azulcremas, ya que le delegaba la carga del resultado a Malagón, quien seguía con la protección de los tres palos y los panzas verdes no podían cortar el nudo del empate. Tras varios avisos por ambos equipos, en un encuentro donde no dejaron de tentar a los tres puntos, el duelo terminó con el grito prohibido al unísono en todo el estadio, el ave junto al león salían heridos, mas no muertos del coliseo.
Editado por: Diego Hernández


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