El español empieza su camino como jugador de Monterrey tras vencer a San Luis y mostrar su jerarquía durante 80 minutos.
Por: Leonardo García
Después de casi nueve meses, Sergio Ramos volvió a pisar una cancha de futbol profesional, pero esta vez portó la playera de Monterrey al enfrentarse contra el Atlético de San Luis y ganar 3-1.
Un partido que Ramos inició de titular y como capitán del equipo portando su dorsal 93, en honor al gol que el mismo dice que ha sido el más épico de su carrera.
El español saltó a la cancha ovacionado y cuando tocó su primer balón, el “Gigante de Acero” rugió de la emoción por tener de refuerzo a un jugador de talla mundial.
A lo largo del partido Ramos no tuvo mucha labor en la defensiva, pero ofensivamente aportó como lo solía hacer en su época con el Real Madrid, pues buscó anotar su gol en las tres oportunidades que tuvo. Lamentablemente para él,ninguna se concretó, aun así, el equipo regiomontano consiguió la victoria ante los potosinos.

Al oriundo de Sevilla se le vio cómodo con el equipo, al igual que con el estilo de juego que tiene el futbol mexicano a pesar de que no concluyó los 90 minutos del partido.
Martín Demichelis decidió darle fin al debut del exmadridista al minuto 80, salió ovacionado con aplausos y gritos por parte de la afición regia, a lo que él se fue al banquillo agradecido. Aún tiene mucho trabajo por hacer pero fue un gran debut para el campeón del mundo en Sudáfrica.

Al finalizar el encuentro, el central se quedó a autografiar algunas camisetas de los aficionados que estaban alrededor de la banca de “La Pandilla”. Posteriormente agradeció a los presentes y comentó estar ilusionado por volver a jugar y encima hacerlo con una victoria.
“Quiero agradecer todo el cariño y apoyo de la afición. Hay que seguir mejorando cosas”, expresó.
Editor Hugo Martínez


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