América dominó a Pumas y aprovechó el mal momento que pasan los universitarios.

Por: Juan Rodríguez

No es un secreto que la exigencia de los seguidores azulcremas va más allá del título, ya que triunfar en sus tres clásicos es una tarea innegociable para el América. Sin embargo, a pesar de su tricampeonato, los de André Jardine no vencían a sus máximos rivales tras el Apertura 2023, ni habían salido con victoria del Estadio Olímpico Universitario desde agosto de 2024, por lo que cargaban con una deuda pendiente ante su afición.

Conscientes de lo anterior y del poderío ofensivo de las Águilas, los Pumas jugaron con mayor precaución que en partidos anteriores, de manera similar a lo que hicieron contra Toluca, donde el equipo esperaba al contrincante para no dejar espacios cerca de su área, a diferencia de su habitual juego de presión alta y ataque con siete jugadores.

Vía IG:@Clubamerica

Si bien la intención del conjunto universitario era meter la pierna fuerte, eso terminó por cavar su propia tumba. Una patada de Adalberto Carrasquilla a Álvaro Fidalgo ocasionó un tiro libre, que acabó en gol de Israel Reyes. Posteriormente, un pisotón con los tachones sobre Erick Sánchez, por parte de Piero Quispe, dejó a los Pumas con 10 jugadores y provocó los reclamos de Gustavo Lema, quien también terminó expulsado.

Por otro lado, el América jugó más a su estilo: avanzar poco a poco, con la prioridad en la posesión del balón, estirar la cancha y, cuando es necesario, lanzar un pase largo a la espalda de la defensa adversaria. Un ejemplo de ello fue el segundo gol, donde Kevin Álvarez subió al hueco que dejó Robert Ergas y asistió a Alvaro Fidalgo, quien remató de derecha para conseguir su primera anotación en el Clásico Capitalino.

Vía IG:@Clubamerica

Esta situación no es nueva para los de Coapa, ya que se le facilitan los equipos que juegan con tres defensas centrales y dos carrileros. De hecho, de las seis victorias que suman en el torneo, todas han sido contra cuadros con esta formación: Gallos, Santos Laguna, Atlético de San Luis, Bravos y, ahora, Pumas.

Por ahora, Jardine cumplió con la primera demanda del americanismo y salió de C.U. al grito de «tricampeón», un eco que silenció a los locales. No obstante, en marzo tendrá tres partidos seguidos frente a Guadalajara, y en abril chocará con Cruz Azul, que llegará con sed de revancha tras ser eliminado por las Águilas en las semifinales anteriores.

Vía IG:@Clubamerica

Editor: Bernardo Marín

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.