Los «Blues» se llevan de Dinamarca un gol de ventaja para la vuelta
De: Saúl Gil
La noche en Copenhague era fría, pero el calor de la afición local y la expectativa de un partido histórico mantenían el ambiente ardiente, el Chelsea, con su aura de equipo grande, saltó al campo con la seguridad de quien está acostumbrado a estas citas europeas, mientras que el FC Copenhague, con la pasión de un equipo que quiere hacer historia, estaba listo para dar batalla.
Desde el inicio, el Chelsea intento imponer sus condiciones moviendo el balón con paciencia, buscaron grietas en la defensa danesa, pero el Copenhague estaba bien posicionado, cada intento de los “Blues” se encontraba con una muralla blanca que resistía con fiereza, en la tribuna, los aficionados no paraban de cantar, alentando a su equipo con la certeza de que pronto llegaría su momento, sin embargo, la calidad individual del Chelsea siempre es un factor a considerar, y fue Reece James quien, con un derechazo sorprendente desde fuera del área, rompería la red. El estadio quedo en silencio por un instante antes de que la afición visitante estallara en jubilo, había hecho un partido casi perfecto en defensa.
Con la confianza en tope, el Chelsea apretó y no tardó en ampliar la ventaja, un error en la salida del equipo local permitió a Enzo Fernández encontrarse con la pelota dentro del área, no perdono, un remate certero, 2-0, el partido parecía encaminarse a una cómoda victoria para los londinenses, pero el futbol siempre guarda sorpresas y el Copenhague no estaba listo para rendirse.
A pesar del golpe anímico, el equipo danes no perdió el orden y con mas corazón que táctica, comenzó a empujar, la recompensa llego en un tiro de esquina, cuando Gabriel Pereira se elevo por encima de todos y con un cabezazo imponente venció al arquero del Chelsea, el estadio exploto en un rugido ensordecedor.
Fue entonces cuando Rodrigo Huescas, el joven mexicano, apareció en escena, su entrada inyecto energía a sus compañeros y de inmediato se noto su impacto en el partido, con velocidad, regates atravidos y una confianza envidiable, Huescas comenzó a complicar la vida a la defensa del Chelsea, en una jugada dejó atrás a dos rivales y lanzo un centro venenoso que por poco encuentra rematador.
El tiempo se agotó y el Chelsea se llevo la victoria por 2-1, pero el Copenhague se fue con la sensación de que aun tiene vida en esta eliminatoria, la vuelta en Stamford Bridge sera un desafío mayor, pero con jugadores como Huescas, que parecen crecerse en momentos clave, el mexicano se fue del campo entre aplausos, una señal de que su trabajo no paso desapercibido. Puede que esta noche no haya sido la de su consagración, pero dejo claro que su historia en Europa apenas comienza.
Editado por Alonso Regalado


Deja un comentario