Les Bleus lograron clasificarse a las semifinales de la UEFA Nations League. Le regresaron la dosis a los croatas, 2-0 en tiempo regular y la muerte súbita en penaltis terminó con un 5-4.
Por: Marco Medina
Croacia llegaba al Stade de France con una misión clara, defender la ventaja de 2-0 obtenida en la ida para sellar su pase al Final Four de la Nations League. Pero el ambiente era hostil. La Marsellesa retumbó en un estadio encendido, y Michael Oliver marcó la pauta para el duelo que prometía ser una batalla.
El primer tiempo fue una guerra de nervios, Croacia replegada, resistente ante las embestidas de una Francia que, liderada por un inspirado Michael Olise, buscaba recortar distancias cuanto antes. Las faltas cortaban el ritmo, los croatas aguantaban, y al descanso se mantenía el 0-0.
El planteamiento de Zlatko Dalić parecía funcionar, resistir y aguantar la presión francesa. Sin embargo, la segunda mitad mostró a una Francia desatada, que prácticamente jugaba en campo rival. Mbappé y compañía, apretaban a los Vatreni que cada vez se encerraban más.

En uno de los escasos contragolpes croatas, Petar Sučić intentó iniciar una transición, pero Aurélien Tchouaméni recuperó y cedió rápidamente a Olise. El joven mediocampista combinó con Mbappé, quien fue derribado al borde del área, la tensión crecía. El que milita en el Bayern Múnich tomó la responsabilidad, respiró profundo y, con su zurda, ejecutó un disparo inatajable para Livaković. Francia descontaba en el global y mantenía viva la esperanza.
Con el impulso del gol, Francia apretó el acelerador, el arquero croata se convirtió en figura, manteniendo a los suyos con vida, pero el talento francés era incesante. A 10 minutos del final, tras una recuperación de William Saliba, el balón pasó por los pies de Mbappé, quien filtró hacía Olise para que sirviera un centro raso y retrasado que Dembélé convirtió con un disparo cruzado para el 2-0 y el empate en el marcador global.

El tiempo extra fue una extensión del sufrimiento croata, replegados y apostando por los penaltis. Francia lo intentó hasta el final, pero sin éxito, pues Livaković seguía imbatible.
Llegaron los penaltis. Croacia falló el primero por una gran atajada de Maignan. Francia no perdonó y pronto se puso 2-0 arriba. Ivanović falló el tercero croata, mandando el balón por encima del travesaño. Cuando Koundé tuvo la clasificación en sus pies, envió su disparo fuera, lo que devolvía la esperanza a Croacia.
Theo Hernández falló y la tanda entró en muerte súbita. Doue, con temple de veterano pese a su juventud, anotó para Francia. Stanišić tenía la obligación de marcar, pero Maignan le adivinó el tiro y selló la suerte de los croatas.
“En los penales tenemos un portero que marca la diferencia. Estábamos convencidos de meter los ingredientes para remontar” mencionó el capitán francés, Mbappé.
Dayot Upamecano, el héroe inesperado, remató la historia con un penalti perfecto al ángulo. Francia, con un 5-4 en la tanda, selló la remontada y avanzó a las semifinales.
Croacia ejecutó su plan hasta el final, pero Francia demostró por qué es una potencia temible en Europa.
Editor: Sergio Tovar


Deja un comentario