Los capitanes jugaron y ganaron su último partido en casa ante los Suns, y así despidieron a Ramon Díaz quien fue su entrenador durante 8 años.
Por: Saúl Gil
Una noche inolvidable en el último partido de la temporada de los Capitanes de la Ciudad de México. Un encuentro vibrante, el equipo se impuso 105-100 a los Valley Suns. Sin embargo, más allá del marcador, esa velada marcó el cierre de una era, la despedida de Ramón Díaz, el único entrenador que el equipo ha tenido desde su creación en 2017.

Bajo la dirección de Díaz, los Capitanes no solo se consolidaron en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), sino que también dieron el salto a la NBA G League en 2020, convirtiéndose en el primer equipo mexicano en hacerlo. Este logro abrió puertas para que más de 60 jugadores, incluidos 33 latinoamericanos, tuvieran la oportunidad de jugar al más alto nivel.

La temporada 2024-25 fue desafiante para los Capitanes. A pesar de un inicio prometedor con seis victorias en ocho partidos, el equipo enfrentó dificultades y se ubicó en el noveno lugar de la Conferencia Este, quedando fuera de los playoffs. Fue en este contexto que, a falta de dos encuentros para finalizar la temporada, se anunció que no se renovaría el contrato de Ramón Díaz.
El partido contra los Suns fue más que un simple juego; fue una celebración de todo lo logrado. Los jugadores, conscientes de la importancia de la ocasión, se entregaron al máximo en la cancha. Cada punto anotado y cada jugada ejecutada parecían ser un agradecimiento a todos los años al frente de Capitanes.

Al termino del partido, Díaz compartió sus sentimientos con los periodistas, «Me voy con la satisfacción de haber trabajado con grandes seres humanos. Este equipo siempre será mi familia y dejo una huella que perdurará».

Aunque la temporada no culminó aún, la gestión de Díaz dejo una marca indeleble en los Capitanes. La transición de la LNBP a la segunda división de la NBA, la formación y promoción de talento latinoamericano y la construcción de la identidad sólida son los logros que perdurarán. La victoria contra los Suns fue el broche de oro para una etapa llena de desafíos superados y metas alcanzadas.

La historia de Ramón Díaz con los Capitanes es un testimonio de visión, dedicación y pasión por el baloncesto. Su legado servirá de inspiración para las futuras generaciones, recordándoles que, con esfuerzo y compromiso, es posible alcanzar grandes alturas en el deporte.
Editor: Sebastián Rosano


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