Un aficionado demostró su incansable pasión por la UFC al recorrer una gran distancia para vivir la emoción del evento en vivo.
Por: Diego Pichardo
La UFC es un fuego que arde con intensidad en el corazón de muchos, y para Jesús, un aficionado de Mexicali, esa llama es inextinguible. Con una determinación a prueba de distancia, emprendió una odisea de más de 2,590 kilómetros hasta la Ciudad de México para presenciar en vivo el espectáculo de las artes marciales mixtas.

Con un vuelo de $3,500, un boleto para la pelea de $3,168 y una estadía de $3,000, Jesús invirtió en su pasión, demostrando que para él, la UFC es un tesoro que vale más que oro.

«Vale cada peso», compartió con una sonrisa mientras esperaba en la fila para ingresar al pesaje, como un peregrino que finalmente ha llegado a su destino sagrado.
La UFC organizó un día antes del evento principal, un pesaje a puertas abiertas en la arena Ciudad de México, y cientos de personas se dieron cita en busca de poder estar cerca de sus peleadores favoritos, como si fueran estrellas de rock.

Además de poder vivir la experiencia de la UFC, el evento estelar es la pelea entre el mexicano Brandon Moreno contra Steve Erceg, un choque de titanes que promete ser un espectáculo épico.
Fanático desde hace años, este viaje no solo representa su amor por la UFC, sino también el esfuerzo de una persona que ha recorrido un largo camino para vivir en carne propia la intensidad de este deporte.

«Trato de verlo en la tele, pero estar aquí, es emocionante», afirmó Jesús, como un niño en una tienda de juguetes.

Desde la frontera hasta el corazón de la CDMX, Jesús demuestra que cuando se trata de la UFC, la pasión no conoce límites ni fronteras, y que para él, la UFC es un destino que vale la pena recorrer cualquier distancia.
Editado por :Alejandro Velázquez


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