Jakub Mensik derrotó a Djokovic en dos desempates, se coronó como campeón y uno de los más jóvenes en hacerlo.
Por: Sergio Tovar
La final del Masters 1000 regaló un enfrentamiento épico entre la experiencia de Novak Djokovic, poseedor de innumerables títulos, y la osadía de Jakub Mensik, quien con un tenis atrevido y una madurez impropia de su edad, logró lo que parecía imposible. El marcador final, 7-6 (7- 4), 7-6 (7- 4), coronó al checo y se convirtió en el segundo campeón más joven en la historia del torneo después de Carlos Alcaraz.
Desde que se confirmó la final se volvió histórica, pues es la mayor diferencia de edad entre los contendientes al título, 18 años y 102 días los separan. El juego se demoró por la lluvia en Miami, Florida, comenzaron seis horas después de la hora estipulada inicialmente.
Desde el arranque, Mensik dejó claro que no le iba a rendir pleitesía a Djokovic. Su derecha fue fulminante, sus servicios sólidos y por si fuera poco, con el revés paralelo, le dio una cucharada de su propia medicina a “Nole”. “El Terremoto de los Balcanes” se tomó en serio el sobrenombre, pues sufrió varios resbalones con la arcilla mojada, así, llegó el tie break y con ello, el originario de Prostejov se llevó el primer set.
La charla entre Novak y Andy Murray, obligó al serbio a buscar ajustes en su juego y pareció dar frutos, el multicampeón comenzó el segundo parcial con servicios fortísimos, después, un revés cruzado hizo que el público se pusiera de pie y le aplaudieran. Aún con eso, el checo mostró un carácter digno de figura, jamás se achicó, al contrario, se reflejaba en Djokovic, sintiéndose igual de gigante que él.
Regalaron momentos sublimes de tenis, ambos entregados, mostraron la calidad que los trajo hasta esta instancia. El quiebre del encuentro se dio cuando, entre el vaivén de la pelota, “Invictus” resbaló, se notaban los estragos de la edad, Novak reflejó bastante desgaste en comparación a Jakub.
Nuevamente llegaron al desempate de set, ahí, el checo se estrenó en este circuito a lo grande, venció a Novak Djokovic y le arrebató su título 100. Enseguida volteó hacía donde se encontraban sus padres, las lágrimas no se hicieron esperar, sabía que había vencido a la máxima leyenda del tenis. “Es increíble ganarle en una final, traté de estar enfocado en el partido como en las rondas anteriores” dijo Mensik.
Ya en la ceremonia de premiación, a pesar de haber perdido un título importante, el serbio declaró lo siguiente “Quiero darle las gracias al público, tengo grandes recuerdos de este torneo, la primera vez que juego en esta nueva sede, realmente aprecio lo que hacen por apoyar el torneo”
A su vez, el nuevo campeón se rindió ante Djokovic, “Primero que todo, Novak, crecí viéndote, tuve la oportunidad de hablar contigo cuando jugamos en Shanghái, gracias por lo que haz hecho por el deporte”
Con la copa en alto, Mensik miró hacia el futuro, sabiendo que su nombre ya era sinónimo de grandeza. Los aficionados estuvieron en presencia de una promesa que parece estar convirtiéndose en la realidad del Tenis mundial
Editado por: Alejandro Velázquez


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