¡Lakers dan la vuelta! Un cambio radical en su juego que les permite derrotar a los Rockets y mantener vivas sus esperanzas.
Por: Luis Rodríguez
“Lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se termina” es una frase que, sin importar el deporte del que se hable, aplica a los momentos cruciales. En el periodo en el cual Darvin Ham fue Head Coach de los Lakers, solían cerrar mal los partidos, se iban con una gran ventaja al medio tiempo, pero al final del tercer cuarto ya iban abajo y tenían que batallar por la victoria en el último periodo. La victoria contra los Rockets de 104-98, bajo el mandato de JJ Redick, demuestra que es una franquicia con una mentalidad diferente.
Los visitantes de Houston no son cualquier rival, llegaron al partido como segundos del Oeste y con un récord de 12 victorias y tan sólo cuatro derrotas en marzo. Son conocidos por tener defensores intensos como Dillion Brooks o Amen Thompson y también por tener a uno de los mejores pívots jóvenes de la liga, el turco Alperen Sengün (apodado Baby Jokic).
El primer cuarto para los locales iría bastante mal ofensivamente, gracias a la defensa mencionada anteriormente de los Rockets y también por fallas bastante simples de los jugadores angelinos. Perdieron el periodo solo por tres puntos, 19-16, pero fue el primer cuarto de los Lakers con menos puntos anotados en toda la temporada. Al medio tiempo se fueron empatados a 48, pero el principal problema ofensivo fueron los tiros de tres, ya que los Lakers sólo anotaron tres de sus primeros 18 triples intentados.
La segunda parte comenzó y parecía que el equipo era otro. La intensidad del conjunto 17 veces campeón era mayor y los tiros de tres comenzaron a caer con mayor facilidad. Pasaron de esa mala racha a encestar 12 de sus próximos 20 triples, principalmente por parte de dos suplentes que encendieron la flama angelina, Dorian Finney-Smith y Gabe Vincent, quienes al final del encuentro terminaron con 6 triples cada uno. Al final del tercer cuarto los Lakers consiguieron una ventaja de 82-77.
Ya en el último cuarto, los Lakers se encargaron de no perder la ventaja. En el último minuto, Lebron James, el jugador con mayor experiencia en el equipo, fue quien lideró al equipo hacia la victoria. Primero pidió un tiempo fuera de manera astuta cuando el encuentro iba 100-98 con tan sólo 11 segundos y en un saque los Rockets casi consiguen un salto entre dos. Después metió los dos tiros libres para poner el juego a dos posesiones. Por último, bloqueó la bandeja de sengün para que se acabará el tiempo del duelo.
Tras esta victoria, los angelinos buscarán escalar posiciones en el Oeste con sus últimos siete juegos restantes. Se encuentran cuartos y a cuatro juegos de los Rockets, que a cambio buscarán ganar la mayor cantidad de duelos posibles para quedarse con ese segundo lugar.



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