Foto: Saúl Gil
El Toluca alcanzó con 30 puntos al América tras vencer 2-1 a Santos Laguna. Sin embargo, su desempeño dejó interrogantes sobre su capacidad para mantener resultados favorables.
Por: Juan Enrique Rodríguez
Bien dice el refrán: «Del plato a la boca se cae la sopa”, y los Diablos Rojos estuvieron cerca de comprobarlo. Una tarde que empezó caliente, digna del infierno de la bombonera, se enfrió como el nevado de Toluca.
El equipo de Mohamed aflojó, pasó terreno, y casi se complica innecesariamente. Al final ganó 2-1 a Santos Laguna y llegó a 30 puntos para compartir la cima con América, pero el resultado no refleja del todo lo que ocurrió en el campo y si Santos no es colero, quizás hoy estaríamos hablando de un empate.

En el primer tiempo, el Toluca fue lo que se espera de un equipo que aspira al título: presión intensa, amplitud por las bandas y una constante amenaza sobre el área rival. Paulinho, con su ya acostumbrado olfato goleador, aprovechó un pase al espacio de Jesús Gallardo y anotó con un zurdazo al segundo poste al 38′. Diez minutos más tarde, Marcel Ruiz escribió una obra maestra digna del aplauso de todo el estadio, incluida la afición lagunera. Después de recibir el balón en la banda izquierda, no dudó en pegarle de media distancia con la parte interna y dejó el esférico en el ángulo derecho.

«Marcel está haciendo un torneo excelente, esperamos que siga en esta senda de crecimiento, a estos niveles el jugador hace que el equipo esté en la parte alta de la tabla», declaró Antonio Mohamed .
En la segunda mitad, el equipo escarlata soltó el pie del acelerador, cedió la iniciativa y permitió que Santos tomara aire con la posesión del balón. Un remate al travesaño fue el primer aviso. Posteriormente, Javier Güémez puso el 2-1 con un cabezazo solitario, producto de una defensa desconectada y un mediocampo que dejó de presionar.

«Hay cosas para rescatar, le hemos ganado al superlíder en su momento y le hemos hecho partido a muchos equipos que quizás no nos consideraban como un gran rival», mencionó Fernando Ortíz.
Santos, sin mucha claridad pero con voluntad, se animó a buscar el empate, mientras que los Choriceros, en lugar de sentenciar el partido, parecían más preocupados por resistir. «Tenemos que aprender a a defender cuando el equipo juegue mal, en la Liguilla va a pasar, entonces tenemos que saber sufrir», explicó El Turco.

Con este triunfo, el Toluca aseguró su pase a la Fiesta Grande del futbol mexicano a falta de tres partidos, pero no por mucho madrugar, amanece más temprano, y el cuadro mexiquense todavía no muestra la madurez táctica ni mental para los duelos importantes.
Editor: Juan Enrique Rodríguez


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