Los Pumas de la UNAM quedan eliminados de la Copa de Campeones gracias al gol de visitante de último minuto.
Por: Tadeo Vázquez
Pumas tenía una prueba importante. Un boleto para las semifinales de la CONCACAF Copa de Campeones. El rival parecía sencillo, gracias el desprestigio que le damos a los equipos de la MLS, pero los Vancouver Whitecaps demostraron lo contrario.
La presión intensa puesta por los auriazules, logró que ahogaran a los Whitecaps con llegadas agresivas e intentos de gol, que obligaba al equipo canadiense a despejar el balón. Pero aún con la exigencia demostrada, al equipo local le faltó claridad para concretar el daño propuesto.
Y bien dicen por ahí: «gol perdonado es un gol en contra» y los canadienses ponían el 0-1. El conjunto de Efraín Juárez tenía que espabilar si no querían hacer el ridículo y cinco minutos después llegó el «Memote» Martínez a empatar la serie.
Este empate hizo que se calentara el partido para la segunda parte, agresividad por ambas escuadras entre patadas, empujones y manoteos hacía hervir al Estadio Olímpico, ante la falta de autoridad del silbante hondureño, quién solo se limitó a llamar la atención a los jugadores.
Entre la desesperación para no extenderse al alargue y que los ánimos ya estaban calientes entre los jugadores, esperaban el tanto que le diera el pase a cualquiera de los dos equipos. Pumas no dejó de insistir y con algo de suerte, un gol de Ignacio Pussetto parecía darle ese boleto a semifinales contra el Inter de Miami, lo que suponía una visita de Lionel Messi a la capital mexicana.
Pero el error fue declararse victoriosos sin haber escuchado el pitido final, es así como los Whitecaps aprovecharon la confianza del equipo universitario y con un gol al minuto 93, despedazaban la ilusión de una semifinal en C.U. El Olímpico Universitario quedaba en silencio al no creer que la clasificación había sido arrebatada en cuestión de minutos.
Muchos aficionados y gente de alrededor señalaban que el error estuvo en la defensa, aunque para Efraín Juárez no fue así: «No hay específicamente algo (que mejorar) el fútbol no te garantiza nada, ‘voy a mejorar defensivamente y ganaré’… es fútbol, muchas veces eres superior y no te alcanza».
No solo la afición de Pumas queda decepcionada y triste, también la gente mexicana reprobó la actuación del equipo capitalino por el simple hecho de que se enfrentarían al equipo de Messi, cosa que no va a suceder. Pero independientemente de ello, a Pumas le queda mejorar su efectividad ante el arco rival, si es que no quiere perderse la gran fiesta en la Liga MX y perder otro torneo más.


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