Foto: Juan Enrique Rodríguez
Vicente Sánchez volvió a encontrar la kryptonita del América y, por tercera vez consecutiva, salió ileso. Esta vez con 0-0 en el Azulcrema.
Por: Juan Enrique Rodríguez
La culminación de la trilogía entre América y Cruz Azul, tuvo un protagonista inesperado. No fue un goleador ni un árbitro, sino un técnico con perfil de antihéroe: Vicente Sánchez. El uruguayo, siempre efervescente desde la línea, logró contener el plan de batalla de André Jardine, quien, aunque suele vestir la capa de estratega calculador, esta vez apareció como un superhéroe herido, atrapado entre los escombros de una eliminación reciente.
Como ya se volvió costumbre, cada vez que el árbitro pitaba una falta en su contra, el técnico celeste reaccionaba como un lobo electrocutado. Brincaba, manoteaba, abría los ojos como si el mundo se fuera a acabar en ese silbatazo.
No solo manifestaba su descontento frente a los colegiados, sino tambien a sus jugadores. Cuando los suyos cometían errores en los pases, estallaba de berrinches tan viscerales que parecía que se le despegaba la vesícula por la boca.

Por su parte, a pesar de haber dicho en Pachuca que no le gustaba quejarse del arbitraje, Jardine mostró otra cara durante el partido. Cuando el ‘Toro’ Fernández cometió una falta sobre Christian Borja, el brasileño olvidó su compostura, ignorando por completo la presencia y autoridad de la asistente Karen Díaz, a quien prácticamente le gritó al oído al dirigirse con mucha intensidad al árbitro central Cesar Arturo Ramos para exigir una tarjeta amarilla; sin embargo, su actitud cambió drásticamente cuando el silbante se acercó a él, pasando de la rabia a un tono bajo.

André, más humano que nunca, aceptó que el peso de lo ocurrido en Concachampions. “Pasamos cuatro días sufriendo por la eliminación. Hoy estuvimos más cerca de la victoria. Muchos de estos partidos vas a tener dos o tres ocasiones”, intentó explicar tras el 0-0.
Incluso, el entrenador de Coapa aceptó las limitaciones de su equipo: “No somos superhumanos ni superhéroes, podemos perder en momentos, pero somos un equipo con mucho carácter”; posteriormente, reconoció el impacto de las ausencias en el funcionamiento del América y aclaró que Rodrigo Aguirre estará disponible la siguiente semana, mientras que Henry Martín solo estará listo para la liguilla.

Del lado de Cruz Azul, Vicente Sánchez reconoció el esfuerzo de su equipo: “Fue un partido muy competitivo, es un cierre de torneo muy lindo. Estamos todos a un punto. Queríamos sumar de a tres, pero no se dio”. A pesar del empate, dejó claro que el equipo mantiene dos objetivos firmes: asegurar la liguilla directa y ganar la Copa de Campeones.

Pero la historia no termina aquí. El martes, Cruz Azul recibirá al León de James Rodríguez, un duelo que pinta como otra misión heroica para Vicente Sánchez y su escuadrón celeste. Y el miércoles, el América saldrá a territorio enemigo para enfrentar al Monterrey de Sergio Ramos, figura curtida en mil batallas y con fama de villano en más de un estadio.
Editor: Juan Enrique Rodríguez


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