Por:María De La Cruz
Las final de la conferencia Este de la NBA se alarga a 6 juegos, el Oklahoma City Thunder aún no conoce su rival.
Los Knicks de Nueva York se llevaron el juego cinco de las finales de la conferencia del este de la NBA ante los Indiana Pacers en una noche donde el corazón del Madison Square Garden latió con fuerza, los Knicks dieron un golpe de autoridad y vencieron 111-94 a los Pacers.
Frente a su gente y con la soga al cuello, los Knicks mostraron carácter. Jalen Brunson firmó una actuación espectacular con 32 puntos, 5 asistencias y 5 rebotes. Cada una de sus canastas levantaron al público, que no dejaban de alentar. A su lado, Karl-Anthony Towns hizo el trabajo sucio, recogió rebotes y cortó líneas de pases.

Del otro lado, los Pacers entraron dormidos y nunca despertaron. Haliburton no encontró caminos. Pascal Siakam se topó con una muralla cada vez que intentaba atacar. La defensa de los Knicks los asfixió y les quitó el ritmo que habían logrado en juegos anteriores.
El Garden fue un espectáculo. No hubo asientos vacíos ni momentos de silencio. Cada recuperación, cada triple, cada gesto de esfuerzo se convirtió en un gran festejo. Nueva York respondió al desafío con garra y orgullo.
La serie, que parecía a punto de cerrarse, se traslada de nuevo a Indianápolis. El Juego 6 ya se siente en el aire. Los Pacers tienen la presión. Los Knicks, la fe encendida y una ciudad entera detrás de ellos.
En una noche donde el corazón del Madison Square Garden latió con fuerza, los Knicks recordaron al mundo de qué está hecho este equipo. Lucharon, resistieron y ganaron. Ahora, con la serie 3-2, tienen otra oportunidad. Otra vida.
Editor:Christian Mestiza

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