A raíz del anuncio del juego entre Dallas Mavericks y Detroit Pistons en la Ciudad de México, la liga organizó un evento para los aficionados mexicanos.

Por: Emilio López

NBA House 2025 fue todo un festival para celebrar el baloncesto, mezclado con el juego la nostalgia, y el orgullo mexicano por este hermoso deporte, mucho más allá de solo ver el cuarto juego de la final que definirá al ganador del trofeo Larry O’Brien, entre Oklahoma City Thunder e Indiana Pacers.

Foto: Emilio López

Desde el primer paso adentro del Fórum Hipódromo de las Américas, el aire olía a cancha, olía a básquetbol, a esa disciplina que tantas almas despierta a nivel mundial.

El ambiente era más de celebración que de otra cosa. Los gritos no venían solo del ruido del estadio percibido por la transmisión, ya que los espectadores del partido gritaban y se emocionaban en cada jugada, en cada balón, en cada canasta, cada que Pacers o Thunder lograban encestar en el aro.



Foto: Emilio López

También hubo emociones del otro lado del Fórum, donde las actividades despertaban pasiones y sacaban el basquetbolista interior de la gente, las dinámicas iban desde ver quién encestaba más veces en los mini aros, o quién lograba ganar el Conecta 4 con pequeños balones, incluso el saber qué tanta altura podían alcanzar con un salto vertical. Todo entre risas y un gozo que solo NBA House puede generar en las personas.

Por donde sea había gente que disfrutaba de la magia de la NBA. Dinámicas interactivas como sacar esferas de plástico de una máquina para ganar un premio, tener un dedo de espuma con tu nombre, un stand para tomar fotos de personas como si fueran conductores de Sports Center, puestos para hidratarse o deshidratarse, según el vaso.

Foto: Emilio López

Y las estrellas no solo estuvieron en la pantalla. Porque se hicieron presentes dos personas que se robaron los reflectores: Deron Williams, histórico de Dallas Mavericks, y Horacio Llamas, el primer mexicano en llegar a la NBA. Lo mejor fue que los fans pudieron convivir y tomarse fotos con estos íconos del baloncesto, sin barreras ni prisas.

Foto: Emilio López

También destacaron artículos usados y firmados por el único mexicano campeón de la NBA, Juan Toscano-Anderson. Estos estaban en vitrinas que las personas no dejaron de admirar por el prestigio y fama del basquetbolista de los Capitanes de la Ciudad de México.

El anuncio, apenas tres días antes, del NBA Mexico City Game número 34, le dio un sabor diferente y especial al ambiente. Los dos equipos que disputarán este duelo el 1 de noviembre en la Arena Ciudad de México aportaron al espectáculo. Champ, la carismática mascota de Dallas Mavericks estuvo presente, al igual que las Detroit Pistons Dancers, que encendieron el lugar con ritmo, energía y una coreografía que levantó a todo el Fórum.

Foto: Emilio López

El cuarto juego de las finales de la NBA se proyectó, se jugó y por supuesto que se disfrutó, pero lo que se vivió en el NBA House fue otra cosa. Fue una experiencia cautivadora que convirtió a cada asistente en parte del espectáculo, sin importar si eran o no eran aficionados de los dos equipos que se baten duelo a duelo por el trofeo Larry O’Brien.

NBA House 2025 no solo fue básquet, fue comunidad, interacción, música, sabor y emoción; una fiesta donde cada quien jugó y ganó su propio partido.

Foto: Emilio López

Editor: Max Ramos

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