Estados Unidos avanza en Copa Oro con un triunfo gris y sin brillo ante Arabia Saudita, evidenciando la apatía futbolística del torneo.

Por: Emiliano Martínez

Foto:MEXPORT

Un partido más en la CONCACAF: sin acción, sin creatividad y sin emociones. Todo lo que incluyó el partido entre Estados Unidos y Arabia Saudita, fue una muestra pobre de fútbol en la Copa Oro.

El aspecto ofensivo se vio opacado por el defensivo, ambas naciones priorizaron el cuidarse del gol en contra, y en consecuencia, arrastraron al aficionado a la apatía.

Tickets de costos altos y una calidad de juego baja en Austin, Texas; más aficionados en un encuentro de LA Galaxy que en uno de su propia selección nacional.

Ni el gol solitario de Richards, ni los destellos de Berhalter lograron maquillar la situación, los más interesante del juego fue cuando Herve Renard y Mauricio Pochettino, directores técnicos de las respectivas selecciones, se involucraron en el temperamento caliente dentro de la cancha.

“Necesitamos estar tranquilos. Aún debemos mejorar. La competencia se va a poner más difícil”, reconoció Pochettino tras conseguir su segunda victoria consecutiva en el torneo.

Entre planteamientos conservadores, un espectáculo apagado y un torneo que sigue sin estar a la altura de las expectativas, Estados Unidos avanzó a los cuartos de final.

Editor: Oscar Reyes

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