
Por: Fernando Franco
Khalil Rountree Jr. impuso su dominio táctico sobre Jamahal Hill en Bakú, asegurando una victoria por decisión unánime que lo posiciona entre los contendientes principales de peso semicompleto de la organización.
En el imponente Baku Crystal Hall de Azerbaiyán, la cartelera estelar de UFC Fight Night fue testigo de una batalla intensa, Khalil Rountree Jr. venció por decisión unánime a Jamahal Hill tras cinco asaltos electrizantes, las tarjetas 50‑45, 50‑45 y 49‑46 reflejaron con claridad lo que se vivió en la jaula, Rountree impuso el ritmo, conectó 94 golpes frente a los 63 de Hill y dejó claro quién mandó esta noche.
Khalil Rountree Jr., con marca de 14‑6‑0, llegó al octágono con algo que demostrar, tras una dolorosa derrota por nocaut ante Alex Pereira, venía con un solo objetivo, levantarse de la caída, del otro lado, Jamahal Hill, excampeón de peso semicompleto y con dos KOs en la bolsa, quería apagar cualquier intento de regreso del explosivo Rountree, ambos llevaban más que puños, cargaban orgullo y la necesidad de resurgir.
Y no era cualquier escenario. La pelea se celebró en el debut histórico de UFC en Azerbaiyán, bajo la mirada del mundo y con una atmósfera vibrante, Rountree y Hill subieron al octágono con más peso emocional que físico, uno intentando salir de la sombra de una derrota dolorosa, el otro buscando frenar una racha que amenazaba su legado.
Pero el Khalil, furioso y temerario, se quedó en el vestidor. Esta vez, el estadounidense mostró una cara más estratégica, golpeó cuando debía, derribó con precisión y jamás se dejó alcanzar por Hill. El poder estaba ahí, pero lo usó con inteligencia quirúrgica. Muchos criticaron el combate por “aburrido”, esperando fuegos artificiales, pero en términos de estrategia, fue una pelea casi perfecta.
“No voy a menospreciar a Jamahal, nunca lo hice. Esta vez tenía que ser inteligente. Cometí errores con Alex, pero aquí debía tomar decisiones diferentes. Tenía que hacer lo que tenía que hacer, ganar los asaltos, asegurar y ser profesional y bueno, hice lo que tenía que hacer en mi opinión”, expresó Rountree, con la calma de quien sabe que cumplió su misión.
Así, en un capítulo que ya queda escrito en la historia de UFC, no solo Azerbaiyán debutó como nueva sede del octágono, sino también Rountree Jr. se volvió a inscribir entre los grandes, pues su victoria lo devolvió al top cinco de los contendientes por el título. Y mientras en Baku se apagan las luces, queda claro que no fue solo una pelea, fue el nacimiento de una nueva historia en la ruta al campeonato.
campeonato.
Edición: Óscar Reyes

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