Entre porras, banderas y sueños de campeonato, la afición azulcrema se entrega sin condiciones al América Femenil, demostrando que su amor por las Águilas no entiende de géneros… ni del calor.

Foto: David Macias

Por: David Macias

Ese calor intenso, bochornoso, que envuelve al Estadio Ciudad de los Deportes no perdona. El sol cae a plomo, pero también sirve como filtro: sólo los verdaderos fieles resisten para alentar al América femenil en este clásico contra Cruz Azul.

Vanessa, vestida totalmente de rojo, destaca entre la multitud. A sus 24 años ha seguido al equipo desde la creación de la Liga MX Femenil. Su pasión no fue heredada: fue un amor que nació solo.

Dice que se enciende cuando jugadoras como Scarlett Camberos o Irene Guerrero pisan la cancha. “Con ellas el futbol se siente diferente, más vivo”, comenta mientras, con la energía intacta, organiza porras desde la primera fila.

Foto: David Macias

Solo descansa en el medio tiempo, pero ni así deja de planear cómo alentar mejor. Sueña con que este torneo, Ángel Villacampa lleve al América a su tercer título.

Afuera del estadio, una familia posa tímidamente, aunque la hija con una sonrisa más amplia que su camiseta, se encarga de romper el nerviosismo. Los papás, orgullosos, explican que quieren heredarle el amor por los colores azulcremas, sin importar si se trata del equipo varonil o femenil: “Lo importante es que le vaya al más grande”.

Más adelante está Ricardo, quien sostiene una bandera con el escudo del América como si fuera un estandarte. No vino solo.m, lo acompaña su novia, que no entiende mucho de futbol, pero que está ahí, firme. “Ella no sabía ni qué era un fuera de lugar, pero ya canta los goles de Kiana Palacios como si fuera del barrio”, bromea él.

Foto:David Macias

En cada rostro hay una historia distinta, pero todas con el mismo común denominador: el amor a las Águilas, que trasciende géneros, generaciones y pronósticos, pero que a diferencia del varonil muestra esa pasión pura.

Para ver mas: https://vt.tiktok.com/ZSBgNcXhj/

Editad: Emilio Ponce

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.