Jannik Sinner ganó su cuarto Grand slam y su primer título en Wimbledon venciendo en un partido de cuatro sets y tres horas con cuatro minutos a su rival Carlos Alcaraz.
Por:Vianey Lira

Carlos Alcaraz llegó a la final de Wimbledon como favorito. Venía de 24 victorias seguidas, dos títulos ya en este torneo y una confianza que parecía no parecía competencia. Pero esta vez, Jannik Sinner, su gran rival del momento, se encargó de ganarle. El italiano se impuso 4-6, 6-4, 6-4 y 6-4, en un partido que duró poco más de tres horas, y donde fue claro que él estaba mejor, tanto física como mentalmente.
Desde el principio, parecía que Alcaraz tenía el control. Se llevó el primer set y daba la impresión de que ya había estudiado la manera de jugar de Sinner, como en otras finales. Pero poco a poco, el italiano tomó ventaja y fue ganando . Aprovechó que Carlos bajó la intensidad, que cometió errores poco comunes, A partir del segundo set, Sinner se vio más firme, más concentrado y, sobre todo, más decidido.
Algo que llamó la atención fue ver a Alcaraz tan desconcentrado. Hablaba con su equipo, se notaba molesto consigo mismo, y llegó a decir: “Todo esto está siendo mejor que yo”. Dice mucho de cómo se sintió durante el partido. Sinner, se mantuvo haciendo puntos importantes, ganando los momentos clave. Cuando le tocó cerrar el partido, lo hizo directo y limpio, con un saque ganador.
Esta victoria fue buena para el tenis italiano, ya que, es la primera vez en la historia que uno de sus jugadores gana Wimbledon en la rama varonil. Ni otras figuras lo habían logrado. Sinner lo hizo a sus 23 años, sumando ya 20 títulos ATP y así ocupando el lugar como una de las nuevas caras del tenis mundial. Jannik está viviendo su mejor momento, y lo está aprovechando.
Entre él y Alcaraz se ha formado una rivalidad muy especial, desde el Abierto de Australia 2024, solo ellos dos han ganado Grand Slams. Nadie más se ha metido en esa pelea. Carlos tiene la ventaja en títulos grandes (5-4), pero Sinner ha ganado cuatro de los últimos cinco. Y esto se está poniendo parejo.
Edición: Rodrigo Hernández

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